lunes, 30 de marzo de 2015

Petronio y la política granadina

Cuando Henryk Sienkiewicz, autor de "Quo Vadis?", ideó cómo Petronio podía humillar más profundamente a su señor y verdugo, dudo mucho que pensase que, un día, alguien usaría sus frases para describir la vergüenza ajena que provoca cierta forma de ejerce de la política granadina. Pero mire usted por donde varias campañas electorales seguidas han desatado todas las miserias que han jalonado nuestra política hasta anclarnos en el furgón de cola de España.

“¡Salud, augusto, y no cantes; asesina, pero no hagas versos; envenena, pero no bailes; incendia, pero no toque la cítara!” Petronio a Nerón

La acumulación de inauguraciones entre las elecciones andaluzas y las municipales nos han dejado unas cuantas perlas que, cual Petronio de Secano, me han inspirado pero siempre hay una que actúa como detonador. En este caso dos.

¿Que la inauguración de una carretera, tan necesaria como retrasada en el tiempo, no genera suficientes titulares? pongamos un cartelito sin firmar para bochorno del personal.



¿Nos escuece que un gobierno de un color diferente al nuestro ponga en servicio un tramo clave de la A7? Nada, una pataleta, titular de prensa y aprovechamos para contraprogramar con otra inaguración, el nuevo acceso al Puerto de Motril. 



 Granada está en el fondo del pozo, pero visto en las manos de quienes estamos lo extraño es que no nos den una pala y un pico a cada uno y nos pidan que cavemos uno poco más. Emulando al Petronio de Sienkiewicz  les digo que:

 “¡Salud, augustos, y no beséis niños; inaugurad cosas, pero no pretendáis que nos lo traguemos todo; mentid, pero no finjáis pesar por Granada; incendiad con los titulares, pero no pretendáis hacer también de bomberos!”
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