jueves, 27 de agosto de 2015

Asesor a los 20

Hace unos meses dejé de tener “envidia sana” de Adrian Goldsworthy. Leyendo un par de artículos que Juan Manuel de Prada dedicó a esa expresión entendí que la envidia nunca es sana así que era admiración contenida lo que sentía por este historiador británico. Con mi misma edad se permite el lujo de conocer la historia de Roma tan al detalle como algunos la vida de Paquirrín y encima escribe bien.
Calígula e Incitatus en el Senado de Roma
Godsworthy forma parte de los eruditos en Roma que defiende que el “cursus honorum” en las magistraturas, la limitación de los mandatos y la competividad entre las grandes familias por alcanzar honores  hizo grande a la república Romana. De igual forma la decadencia se inició en el mismo momento en el que se lo pasaron por el arco del triunfo. Sólo la fortaleza inmensa de la estructura creada y unos cuantos grandes hombres que fueron apareciendo le permitieron sobrevivir hasta el 476 dc.
Si pudiese preguntarle al profesor Goldsworthy como encajar en la estructura de un estado el  nombramiento de un chaval de veinte años como asesor de la consejería de sanidad no dudo que lo enmarcaría en la fase de decadencia. Anestesiados como estamos de ver subdirectores médicos de grandes hospitales con el MIR pegado todavía en los talones que nombren a un experto en cualquier cosa con veinte años era cuestión de tiempo.
Con la renuncia sobre la mesa de quien le nombró el ruido mediático se ha calmado pero el trasfondo de la medida permanece y nos deberíamos preguntar que lleva a alguien a tomar esa decisión. ¿Pagar favores? ¿Garantizarse la obediencia? ¿Humillar a los díscolos? ¿Realmente es un crack a los veinte?  Por las explicaciones que ha dado la Sra. Gómez i Picart estamos ante un crack, un experto vamos pero no en materia de salud sino en redes sociales. Es decir, la señora consellera pensó que nada mejor que aflojarle cincuenta mil euros al año a un chaval para que fuese su altavoz ante las nuevas generaciones. Estamos ante el comunity manager mejor pagado y claro nada mejor que preguntarle al interesado para confirmar que se sentía preparado para asumir esa responsabilidad. Y dos huevos duros.

Ya que la señora consellera no ha tenido a bien replantearse si ella también debería renunciar al cargo ante semejante carta de presentación,  buscaré un párrafo en el que el profesor GoldsWorthy defendía que el nombramiento por Calígula de Incitatus como Senador no fue un acto de locura y sí una mezcla potentísima de soberbia y humillación hacia el resto de senadores.

Publicado en el blog "en la carretera" de @granadadigital el 10 de agosto de 2015

sábado, 15 de agosto de 2015

Entrevisa #arqueológicoYA

"No somos de pedir imposibles ni en los sueños"

-#ArqueológicoYA qué tipo de sueño es...
Es un sueño de esos en los que entras en bucle y  cuando ya crees que vas a acabar te encuentras de nuevo en el mismo sitio. Un sueño en el que no dejas de hablar con unos, con otros, recibir promesas y cuando te despiertas te quedas con una sensación de haber perdido la noche. Pero somos constantes y lo convertiremos en un clásico sueño con final feliz.

-¿Cómo sería el museo arqueológico de sus sueños?
No somos de pedir imposibles ni en los sueños. En #arqueológicoYA soñamos con volver a tener disponible el mismo espacio anterior al cierre.  Un sueño sería un museo integrado en una ciudad que cuide, respete y promocione la cultura como reclamo máximo de un turismo sostenible. 



-Hablemos ahora de sueños cumplidos, hasta el momento.
Tras el cierre del museo pasaron los meses y los años hasta que Granada casi olvidó su museo. Gracias a las sucesivas concentraciones el único sueño cumplido ha sido que la sociedad civil no olvide su museo y obligar a que la política granadina tenga el museo arqueológico en su agenda. Es un sueño cumplido pequeñito, casi como pidiendo perdón por no permitir que la descoordinación condene definitivamente este gran museo al olvido.  Somos constantes así que seguiremos persiguiendo ese sueño.


-A qué museo van los sueños incumplidos?
Supongo que unos los enviarán al museo d los sueños rotos, pero en lo que a mi respecta lo almaceno en el museo a la constancia, perseverancia. Siendo uno de los supervivientes de la construcción no soy de moral quebradiza.


-José Luis Zurita, ¿es de soñar dormido o despierto?
Sueño despierto. Aunque me involucre en lo que algunos llaman “casos perdidos” no creo perder el contacto con la realidad.

-Un sueño sobre Granada
Sueño con una sociedad que no permita lo que está sucediendo con el museo arqueológico, con la presa de Rules, con la infraestructuras en general. Una sociedad que no acepte fácilmente que se inaugure el centro Lorca sin Lorca, que el Pepri del Albaicín-Sacromonte ni esté ni se le espere.

-Y un sueño soñado.
En materia cultural la Dobla deOro me pareció una iniciativa modélica en lo referente a la coordinación entre administraciones y recuperación del patrimonio. Se diría que era un sueño demasiado perfecto para Granada…

-El sueño de verano de José Luis Zurita

Soy muy de secano así que le temo al sol y al calor. Espero el otoño agazapado.

Entrevista publicada en Ideal el sábado 15 de agosto de 2015

La segunda Transición

Mientras en Granada nos dedicamos a la política de notas de prensa y en Andalucía nos quieren vender la enésima modernización, pocos están evaluando como nos afectarían los diversos escenarios post elecciones catalanas y generales.
Aunque la historia nos demuestra que todo es posible, incluso que todo siga igual, siempre hay un escenario que tiene más papeletas. El concierto vasco, y por tanto poner límite a la solidaridad interterritorial, es ese escenario. El Lendakari Urkullu es el primero que intuye que de esta se extiende su modelo al resto de España o sale trasquilado por lo que se ha quedado voluntariamente en un segundo plano hasta que escampe.
Con una carencia pactada se trataría de extender el modelo vasco al resto de España. Carece de realismo plantear su eliminación como segunda etapa del “café para todos”. Europa va por otros caminos. Por los caminos de limitar la solidaridad nos guste o no.  Agotado el plazo de la carencia, diez o quince años, la solidaridad entre regiones quedaría limitada y tendríamos un estado federal con velocidad de progreso a la medida de las capacidades de cada uno. Lo que a priori parece una insensatez puede ser esa tercera vía que nadie encuentra para mantener íntegro el Estado de puertas hacia a fuera.

En esa partida que puede estar jugándose bajo la espuma mediática,  las regiones que aportan sin duda irán de la mano y podemos encontrarnos con un plato cocinado, amargo y listo para comérnoslo, eso sí con toda la guarnición que queramos.  Con el simple ejercicio de ponerse en el lado de los otros entenderemos que la  posición andaluza es extremadamente débil y no podemos ni debemos aspirar a perpetuarnos en el furgón de cola.
Las tareas son ingentes. Esta segunda transición hecha ya sin las ataduras del siglo XX no nos puede pillar de nuevo en la irrelevancia por lo que Andalucía tiene que asumir un papel principal pero no de bloqueo. Un papel activo asumiendo que tiene potencial para no seguir siendo receptora neta. Toca remangarse y aceptar que el discurso de las balanzas fiscales ha llegado para quedarse por lo que hay que exigir un método de cálculo basado en el lugar donde se genera el consumo y no donde tributan las empresas. Tenga usted la sede donde le plazca pero a la hora de calcular todos los ratios evaluaremos y contabilizaremos donde está su cliente. Por más que sepamos que no pagan los territorios y si las personas la realidad es tozuda y la política cortoplacista ha colocado ese mensaje definitivamente. Si no participamos en ese debate sordo que se está urdiendo la concentración de las grandes empresas en Madrid, Barcelona, Euskadi y Valencia nos dejarán desarmados y condenados a tener servicios e infraestructuras de segunda o tercera división.
Nada de esto es nuevo. El modelo de una Europa que limita la solidaridad es el que se está imponiendo. Cuando la tensión Estado-Generalitat llegue a su punto máximo y Europa deba intervenir no dudará en clonar su modelo al sur de los Pirineos como solución balsámica. En este escenario que se nos echa encima la clave es que la sociedad lo asuma y actué en consecuencia.
No se trata de apelar al proteccionismo ni a los vetos rancios pero si a la conciencia de pueblo. Será difícil llegar al modelo alemán en el que las tiendas de los chinos han fracasado en su intento de desbancar al “made in Germany” pero está a nuestro alcance mirar un poco más allá del precio en los lineales y ver donde se queda el valor añadido de lo que compramos. Todo suma.
La política andaluza tendrá que moverse y estar a la altura de las circunstancias si quiere que le den cartas en este juego pero no será suficiente, la sociedad granadina y andaluza también tiene que interiorizar que es la verdadera palanca del cambio y no hay cambio sin el poder económico. Se avecinan cambios profundos de los que luego habla la historia, en esta segunda transición Andalucía tiene que elegir ser actor principal o mirar desde el tendido y lamentarse después.
Publicado el 3 de agosto en el blog #EnLaCarretera de @granadadigital

martes, 4 de agosto de 2015

¿Está Granada? Que se ponga

En los ´minutos de la basura´ de la legislatura, con la obra lanzada y con el PP granadino reconociendo que en el ministerio de Fomento no le cogen el teléfono, los grupos del ayuntamiento exigen al ministerio que el AVE no parta el barrio de la Chana en dos y llegue a una estación digna. Sí, como lo oyen. Algo así como si Malta exigiese cinco minutos de alargue por el tiempo perdido en sacar de centro doce más una veces en aquel famoso partido del Villamarín. 
¿Está Granada? Que se ponga
La política granadina se ha acostumbrado tanto a la irrelevancia más allá de Loja y Sierra Morena, que no reconoce una derrota ni estando en la lona con la boca partida. Una vía menos, un tramo del siglo XIX por Loja, un muro de las lamentaciones en la Chana y una estación tuneada. Derrota aplastante para Granada. Agamenón y su porquero lo corroboran, señora diputada de Santa Ana.
Lejos de ser la excepción estamos ante una regla grabada en la política granadina. Es de suponer que en esta nueva campaña que se nos echa encima volverá a salir la presa de Rules, sus instalaciones que ni están ni se les espera y los ochenta millones que estuvieron en un presupuesto y se perdieron. La política granadina es un constante “dejà vu”.
Los problemas del gobierno central con los teléfonos y Granada dan para un análisis en profundidad. El subdelegado del gobierno dice en marzo –campaña andaluza- que están consignados doscientos mil euros para el proyecto museístico del arqueológico de Granada. Conseguida la foto ahora ni se pone al teléfono de la plataforma ciudadana #arqueolócigoYA. Supongo que airear las vergüenzas y dejadez durante cinco años del ministerio y delegación de cultura tiene su coste. Con Don Sebastián Pérez sin diputación ni alcaldía y lamiéndose las heridas, al señor Subdelegado del Gobierno igual le habrá tocado preparar la lista al congreso con pocas sillas y muchos los culos. Seguro que a Génova sí se le pone al teléfono cuando llamen para cambiar, una vez más, el orden de los culos que tanto les está costando encajar.  Cosas de la política granadina.
Con un alcalde amortizado y su socio atravesando Despeñaperros hacía el calor de la corte esperemos que a la nueva Diputación San Telmo sí se le ponga al teléfono para hablar del eje del ferrocarril este-oeste que abandonó la Junta, el puerto de Motril acorralado y la capitalidad sanitaria como última palanca para evitar la desconexión total.

lunes, 27 de julio de 2015

Amadeo de Saboya, el santo Job y la Alhambra

Con la abdicación de Isabel II sobre la mesa a los señores parlamentarios de la época les dio por pensar que el próximo monarca debería cumplir ciertos requisitos y allá que montaron un casting regio. Cosas  de un Presidente del gobierno como el general Prim, demasiado avanzado para el cazurrismo rampante de la época.
Amadedo I, rey de España (por poco tiempo)

Vistos los mimbres que ofrecía la línea sucesoria convendremos que no andaban muy desencaminados. El elegido, Amadeo de Saboya, tenía todas las papeletas para ser un rey competente y que pecase de soso, como dice Eslava Galán, garantizaba que no hubiese un choque de egos que de eso en el parlamento ya había y a espuertas. Vamos, como en todos los tiempos.
Estos días corre por Granada un manifiesto reclamando para la Alhambra alguien que la dirija desde la meritocracia, desde la preparación máxima en la materia y no respetando la línea sucesoria que marque este o aquel partido político. Lo suscribo. Es hora de explorar ese camino tan extraño para nuestra tierra pero lo que ya no tengo tan claro es como acabaría un  experimento tan bien intencionado.
El duque de Aosta, el rey que reinó tras un casting, duró dos años que se le hicieron eternos y sólo su extremada educación permitió que se despidiese con una carta repleta de buenos deseos para el pueblo español y cargada de alivio a nivel personal por dejar el potro de tortura que resultó ser el trono que le entregó Prim y el parlamento.
¿Los granadinos estamos preparados para que la Alhambra la dirija el mejor sin ser granadino? ¿Estamos dispuestos a que la dirija alguien que no responda a intereses de partido y que no se le pueda atacar por ese flanco? ¿Es posible que Granada no tenga en cuenta el origen del profesional en la materia elegido? Permitidme que lo dude sobre todo si en el deneí del  ganador –o ganadora- del casting pone que le dio por nacer en cierta provincia del bajo Guadalquivir. Por los ríos de Granada bajarían cosas más gruesas que suspiros.
La historia reciente en esta materia nos deja claro que Granada no es país para concursos internacionales de méritos y que en cuanto la política entra por la puerta el mejor curriculum salta por la ventana. Valga un Atrio como prueba.
Salvo que el santo Job ande reencarnado en el mejor profesional mundial en la dirección de monumentos históricos mucho me temo que el experimento sería fallido y la Granada cainita que nos lastra desde que tenemos uso de razón se anotaría otra víctima en su cartuchera. En Granada no eres nadie sin una trinchera en la que refugiarse.
Publicado "en la carretera" de @granadadigial el 20 de julio d 2015

lunes, 20 de julio de 2015

Partidos por el eje

Con el tratado del Ebro Roma y Cartago se repartieron Iberia para hacer de las suyas sin tener que estar todo el día mirando a su espalda. Siglos después Castilla y Portugal trazaron meridianos con el mismo objetivo pero a lo grande. La historia está llena de estos pactos entre los que se intuyen “iguales” en los que siempre pierden terceros que no tiene entrada para la fiesta. Estos pactos no son más que una tregua y duran hasta que uno de los dos se siente fuerte para reclamar su hegemonía completa. Cosas de los ejes.
No necesitamos echar mano del vuelo de las aves ni mirar las vísceras de un cabrito joven para saber que el eje Málaga-Sevilla es un caso similar aunque en miniatura. Los alcaldes de ambas ciudades envuelven en palabrería barata lo que es un reto de liderazgo en toda regla. Sevilla siente el aliento de Málaga en el cogote y la segunda todavía respeta la capitalidad de Sevilla.

En nuestros tiempos un eje como este no se hace para conseguir territorios, materias primas, ni cosechas pero si inversiones industriales, culturales y en obra pública. Mientras se reparten el pastel, el resto de Andalucía quedaremos como apéndices simpáticos y cariñosos. Simples satélites agradecidos por las migajas que nos dejen.

Ni del alcalde interino de Granada ni de los alcaldes en la sombra, que haberlos los hay, podemos esperar que intuyan lo que se está cociendo y mucho menos que planifiquen como conseguir entrada numerada para la fiesta, así que debería ser la Junta de Andalucía y los dos alcaldes del pacto los que recapaciten. La misma historia deja claro que estos pactos siempre acaban con un vencedor y otro en el purgatorio. Más les valdría  liderar aquello que sí  se sabe que funciona para desarrollar un territorio de forma equilibrada.
La Andalucía que genera progreso no sabe de provincias, de ríos, ejes ni fronteras. Aparece aquí y allá a pesar de esta política cortoplacista que se orienta a golpe de titulares.  Pocas iniciativas consiguen el tamaño necesario para competir  más allá de Despeñaperros y es este el objetivo el que debería perseguir la política.  La empresa andaluza adolece de tamaño. Demasiado grande para su territorio y demasiado pequeña para sobrevivir fuera. En este mundo el tamaño sí importa. Las administraciones podrían dedicarse a fomentar el asociacionismo como mejor forma de conocerse y evolucionar juntos. Podía poner los espartos para que confluyan proyectos similares ganando en envergadura, músculo financiero y capacidad de afrontar retos evitando que vayan a la guerra cada uno por su parte.  La falta de tamaño frena proyectos viables e iniciativas ambiciosas  condenándolos a llegar  tarde y débiles a los mercados pues en los negocios como en la guerra el efecto sorpresa  es imprescindible para irrumpir en un mercado y reclamar un puesto.
Casualmente el tamaño medio de las empresas en una región está directamente relacionado con la tasa de desempleo. Causalidades y no casualidades pero si finalmente al resto de Andalucía nos acaban partiendo por el eje imponiendo sus reglas y costumbres si les pido que al antiguo reino de Granada le toque acostumbrase a la cerveza que se fabrica junto al Guadalhorce. Todo tiene un límite y ese eje en materia de cerveza sería demasiado castigo.

Publicado "en la carretera" de @granadadigital

lunes, 13 de julio de 2015

El pecado original

Tenía pensado arrancar este blog explicando mi último periplo a cuarenta grados por las carreteras manchegas y con el aire acondicionado averiado pero,  mientras recuperaba líquidos y valor para continuar A4  hacia el sur, leí varios tuits sobre la firma de los 50 puntos entre el Partido Popular y Ciudadanos para garantizar el buen gobierno de Granada. Tiempo habrá de acordarme de ese taller que cambió los filtros y no estimó oportuno recargar el gas del circuito.
De todos los lugares comunes que han firmado para la gobernabilidad de Granada la defensa del AVE soterrado es el más común de todos.  En los minutos de la basura de la legislatura y con la obra lanzada los negociadores han colado de rondón al ratón del parto de los montes. Cosas de los pactos florero.

Sin rubor por parte de unos y con la parafernalia que caracteriza a los otros se plantan ante la ciudadanía para firmar un compromiso cuando la propia concejala del ramo reconoce que en Fomento ni le cogen el teléfono para hablar del asunto. No entiendo la sorpresa, si con un alcalde plenipotenciario la todopoderosa ministra Pastor ha ninguneado a todo el PP granadino con una alcalde interino y el grupo que le apoya pensando en quedar bien en la foto para las elecciones generales mejor dejen de molestar con la pelotita no fuese quedemos sin tren y nos dejen fijos los autobuses Granada-Antequera.
Ya puestos a firmar cosas en el punto que garantiza la reapertura inmediata de la biblioteca de Las Palomas echo en falta una cláusula por la que el concejal Paco Puentedura entre en volandas   el día de la inauguración tal y como salió del día del cierre.
El partido popular, en su nueva faceta de cordero granatensis,  hubiese firmado la segunda pista del Federico García Lorca, hacer navegable el Genil hasta el Guadalquivir y hasta el tren a la costa si le aprietan un poco. Ciudadanos no aguantó el pulso por la testa del señor Torres y ese pecado original dejó visible el punto débil de la nueva política. Le perseguirá toda la legislatura  cuando se enfrenten al partido popular en temas de calado,  le tensarán la cuerda recordándole ese viernes de dolores sea con alcalde interino o no.
Publicado en Granada Digial "En la carretera"