martes, 11 de noviembre de 2014

De cómo los Tercios de Flandes no puediron.

Flandes, año 1565 de nuestro señor.  Margarita de Parma comunica a Felipe II que las cosas
han pasado de castaño a oscuro y que no tragan los Flamencos. Que la heregía del tal Calvino
campa a sus anchas.  El muy católico Rey decide que si no quieren caldo les piensa dar unos
cuantos cubos imponiendo los decretos tridentinos  limitando así la libertad de culto. Como
era de esperar para todos, menos para la corte de meapilas asesores del monarca, la cosa no
sienta muy bien entre la nobleza y los calvinistas. Eso de “españolizar” o variantes se diría que
lo llevamos en los genes.



Las primeras fisuras se transformaban en brechas y los discursos de los que ven a Felipe II
como un rey 100% castellano y nada flamenco empieza a calar. Que en la guerra comercial
entre los productores de lana mesetaria y la floreciente industria textil  tome partido por la
nobleza castellana seguro que le alejó de ellos casi tanto como no hablar ni una palabra en el
idioma natal de su padre.

Con las ascuas bien calientes estalla una guerra local en el báltico provocando una crisis en la
zona y, mira por donde, depender de una monarquía tan lejana en los mapas y en el fondo que
limita su libertad de culto y socaba sus negocios  se establece como lastre para remontar la
situación, ¿qué, vamos atando cabos con la actualidad?

A los primeros disturbios le sigue un diagnóstico errado de raíz y se le encarga a Don Fernando
Alvarez de Toledo la pacificación de las provincias. A este buen señor sólo se le ocurre repartir
estopa y establecer nuevos impuestos para sufragar a las tropas. 1568,  año 1 de la guerra de
los 80 años.  Si pudiésemos poner un micro en las reuniones de los sucesivos reyes con sus
consejeros la imposición de la ley hecha verdad única se encargó de abrir la brecha que se hizo
insalvable con la suma de agravios e incomprensión mutua.
Setenta y nueve años más tarde, innumerables masacres de por medio, victorias de unos y
otros, derrotas de todos acabó en la paz de Westfalia reconociendo la independencia de los
Paises Bajos de la monarquía católica española.



La cultura, el idioma, las tradiciones  y el respeto mutuo son el calvinismo de nuestra época. Si
le queda una oportunidad a esta España nuestra habrá que poner sobre la mesa las
diversidades y no uniformizar, nuestras potencialidades y no debilitar para  diseñar un futuro
basado en el respeto absoluto. La pelota está en nuestro tejado y si no estamos dispuestos a
seguir nuevos caminos que dejen de agrandar la brecha que nos separa mejor dejarlo ya y no
esperar ni ochenta ni un año más.  Asumamos pronto que hay asuntos que ni los Tercios de
Flandes ni los tribunales a base de querellas puede mantener unido lo que la falta de tacto y
respeto separa.

Publicado en Ideal de Granada el 12 de Noviembre de 2014

miércoles, 10 de septiembre de 2014

"Podemos" con los Godos

Musa ibn Nasair, gobernador  del califato Omeya del norte de África en los primeros años del s.VIII, seguro que no tenía ni idea de lo fácil que se lo iban a poner esos godos. Y es que a quién no le han encargado una tarea y, ya puestos, si acabas pronto haces otra de esas para la que nunca encuentras tiempo, pongamos... hacerse con toda Hispania.

Con los primeros mensajes de Táriq ibn Ziyad desde este lado del Estrecho empezó a pensar que no era tan fiero el lobo. “Podemos” con los Godos, le dijo su lugarteniente. “Que lo de Rodrigo ya estaba resuelto y que si podía meterle mano a Agila II” Fue el mensaje definitivo. Que eran tal para cual y que, salvo sus respectivos paniaguados, las gentes hispano-romanas estaban de ellos, de los godos, hasta el gorro y les pedían que les diesen más palos que a una estera.




Dicho y hecho. Casi tardaron más en negociar la intervención a favor del hijo de Witiza que en plantarse en Zaragoza. Las élites acomodadas no sabían ni por donde les llovían los estacazos y los mensajes al pueblo caían en saco roto. Todo estaba perdido.

Supongo que los señores Monedero e Iglesias conocerán esta historia aunque para los de su quinta, ni la mía, no fuese obligación saberse la lista de los reyes godos. En el círculo génesis de Podemos se habrán hecho más de una vez la misma pregunta que Musa cuando comprendió que el gigante tenía los pies de barro…¿nos conformamos con cantar línea o vamos a por el bingo?. Huelen el miedo en los partidos políticos clásicos, en las atrofiadas instituciones del Estado, en la prensa afín y hasta en el apuntador. Así está el asunto de maduro y su seguridad crece al ritmo que el miedo en los que jamás pensaron sentirlo en el pellejo propio.

No les ha hecho falta un código para descifrar el punto débil del sistema y ya tienen la respuesta a sus primeras dudas. Lo quieren todo y  lo quieren ya. No les van a dar cuartel y a cada paso que dan se les unen refuerzos a la vez que en las oligarquías locales, regionales y nacionales crecen la sensación de ser tragados por arenas movedizas. Si callan sobre Podemos malo y si hablan peor.

A la pareja Musa y Táriq le cortaron las alas camino de Lleida. Se las cortaron los suyos y no los godos que, a esas alturas, ya no tenían solución. La pareja que ganó en Guadalete tuvo suerte, poco faltó para que el tajo fuese a la altura del gaznate y es que la envidia y ansias de poder no son patrimonio de ninguna casta, sea goda, borbónica o filistea. Alá a veces es misericordioso.

Unos y otros comprobaron que toda conquista a galope tendido se dirige sin remedio a su Poitiers. La duda es saber a que lado de los Pirineos estará esta vez y quién será el Carlos Martel. Sea quién sea mejor que tenga un discurso, proyecto y trayectoria a la altura de las circunstancias o será un godo más en su camino.


sábado, 6 de septiembre de 2014

¡Qué rueden las cabezas! #Victus

Tras la inesperada derrota de Pompeyo en Farsalia nos cuenta Cayo Julio César que este tomó las de Villadiego camino de Egipto. Parece ser que contaba con algunos amigos que le debían favores y que mejor momento para cobralos.

Gneo Pompeyo y Cayo Julio César durante el 1er Triunvirato

Nada más poner pie en la tierra del decadente Egipto del s I a.C. algún asesor se pensó que eso de relacionarse con perdedores no era lo adecuado. Lo decapitaron al estilo de los Isis. Las viejas costumbres perduran y ahora, además, nos las televisan.

César tenía claro que la Guerra Civil no acabaría mientras el hijo del “Carnicero” siguiera danzando e intentando montar otro ejército. Salió tras él con la intención de retomar la vieja amistad que les unió no hacía muchos años o cepillárselo si no le gustaba el primer plan. Con Bruto y Cicerón le valió su magnanimidad así que igual, si lo hablaban cara a cara, lo unía a su causa debilitando definitivamente al resto del Senado liderado por la mosca cojonera de Porcio Catón.

En presencia del hermano y marido de la famosa Cleopatra, Ptolomeo XIII, el orgulloso asesor le entregó a Cayo Julio César la cabeza de Pompeyo. Era la gloriosa respuesta que tenían preparada para cuando el romano victorioso preguntase por el romano derrotado. Te hemos hecho el trabajo sucio como acto de buena voluntad debieron pensar. En lugar de cara de satisfacción vieron en César furia y como recompensa a tal acto de vileza contra un ciudadano de Roma exigió la cabeza del asesino y de los ideólogos. Hecho, las cabezas rodaron que para eso los Ptolomeos eran unos artistas de la supervivencia.



Estos días hemos revivido como puede meterse la pata pretendiendo agradar al jefe. Utrecht, presentación en el Instituto Cervantes de un libro escrito originalmente en castellano. Temática la caída de Barcelona en el 1714 ante las tropas borbónicas como epílogo a la Guerra de Sucesión. Quien haya leído el libro, Victus de Sánchez-Piñol, estarán conmigo que no es precisamente un alegato de ningún nacionalismo. Pues bien, algún lumbreras de la embajada contacta con el editor holandés y le pide (o exige) que se suspenda la presentación y charla posterior. Que teme la politización del acto dice el chupatintas. Pero que peligro tienen los paniaguandos del poder ahora y siempre.




El ministro Margallo debería recordar el incidente de César con los Ptolomeos y pedir la cabeza (esta vez metafóricamente hablando) del iluminado o iluminados que tomaron semejante decisión que ha dejado a la altura del betún a una institución prestigiosa como es el Cervantes. Para hacer política está el Gobierno y no esas instituciones. No actuar implicaría algo peor, que hubo orden desde arriba o que aprueban un acto tan vil.

Publicado en Ideal Granada el lunes 8 de septiembre de 2014

viernes, 1 de agosto de 2014

Viva el vino!! … y las pistas de pádel.

Estoy con "la gallina de piel". En la calle de los Marjales, en el Calvario, en la avenida de Dílar, subiendo la avenida Suspiro del Moro… en toda Otura la gente abrazándose, besándose, saltando de alegría al saber que tendremos tres pistas de pádel municipales. Otura es un abrazo. No se habla de otra cosa. Nos preguntamos cómo hemos podido vivir hasta hoy sin esas pistas de pádel, sin colaborar en la burbuja padeliana. Sin duda alcanzar la posición 1 como ayuntamiento más endeudado de Granada ya no es una utopía.




En cuanto nos entreguen las llaves el mantenimiento se nos atragantará al mismo tiempo que arruinará al particular que vive, o sobrevive, de ese negocio. Gracias Sr. Presidente de la Diputación por darnos otra soga con la que ahorcarnos del todo.



Algunos seguiremos pensando que disponer de un aire acondicionado decente en el centro de salud sería más provechoso. Que se acabe la rotonda de las palmeras debería ser prioritario tras más de dos años desde su inicio. Igual adecentar más calles del pueblo no estaría mal. Apoyar al comercio que agoniza igual crearía más futuro para este pueblo-dormitorio. Apostar por las asociaciones no le extrañe que crease más tejido ciudadano. Arreglar, señalizar y potenciar rutas por nuestra vega igual nos pondría en el mapa de muchos granadinos. Analizar el saneamiento de la calle de los Marjales para evitar las inundaciones sistemáticas tampoco estaría de más. Por si todavía quedase algo de dinero sanear el vertedero incontrolado de los Tajos del Río, junto al vado del Dílar camino de Gójar,  tampoco sería mala forma de invertir esos sesenta mil euros. Sesenta mil más IVA.




Qué más da Sr. Presidente de la Diputación, es usted un gran conocedor de Otura. Nosotros estábamos equivocados, queda claro que las pistas de pádel era un clamor ciudadano. Como cuando este ayuntamiento se gastó una fortuna en la radio municipal tras una encuesta en la que el “pueblo”, entre vítores, apostó por esa inversión, o por la “pedrada” de la Ciudad Deportiva del Granada, o por liberar los ocho concejales para gestionar mejor el pueblo. Sí Sr. Presidente de la Diputación de Granada me dirijo a usted como responsable de librar ese dinero, del equipo de gobierno municipal no espero nada. Le propongo una rueda de prensa en la Plaza para afearles la conducta, Otura ha vuelto a la casilla de salida y no nos lo merecemos. O igual sí. 

viernes, 11 de julio de 2014

Manuel “el Pegaso”.

Eran casi la hora de cerrar el chiringuito y este seguía sin aparecer. El IVA sin cerrar, la cerveza calentándose y la cena enfriándose le estaban poniendo de un humor regular. El portero sonó y le dijo a Laura que por hoy estaba bien, que abriera la puerta al “Pegaso” y que mañana sería otro día. A Manuel “el Pegaso”, que desde hacía años se ganaba la vida con un MAN, todo el pueblo le conocía por el viejo Comet de su padre. Era una leyenda. El camión y el padre.



Sólo tuvo que firmar los documentos que Gerardo, su asesor, le fue poniendo sobre la mesa. Para el “Pegaso” lo importante es que “eso” no le costaba un euro, que esa ventaja era por estar en “módulos” y con estos favores el cliente jamás pensaría en retirar materiales de otro sitio ni encargarle portes a nadie que no fuese él. Algo de fidelizar clientes le había dicho un día su amigo Gerardo al calor de las enaguas de la mesa camilla de su casa y unos cuantos vasos de mosto. Cuando le daba por soltar palabras raras era único.

Se despidieron hasta el trimestre siguiente no sin antes recordarle que debía comprar ya todo sin IVA hasta final de año o de lo contrario Montoro le subiría de módulo. El negocio de los tres dependía de eso, del asesor, del “Pegaso” y un tercero en estimación directa cliente también de la asesoría.

Para Manuel el día no había acabado, en la puerta del almacén le esperaba un representante que le vendía los ladrillos y otros materiales. Tenía efectivo suficiente, a media tarde, Luis el de la vaquería, le había pagado a toca teja el porte de las alpacas. Al comercial lo despacho pronto. El “Pegaso” sacó los tres mil quinientos euros del bolsillo delantero, los contó, los contó el representante y antes de que abriese la boca le había dicho que nada de IVA hasta que acabase el año. Eran lentejas le dijo, que por aquellos montes nadie sabía de barcos y muchos menos de “ivas” ni “venías”. Manuel se había aprendido de carrerilla ese chascarrillo de tanto repetírselo sus clientes a él.

El día no había sido malo, las gentes de esas tierras eran magníficos pagadores y la fábrica de ladrillos que representaba desde hacía años tenía tan buen material como tragaderas para los asuntos del “sin gas” así que se levantaba un sueldo razonable a cambio de dejar en el maleteros sus escrúpulos y su argumentario técnico sobre los productos.

Sin darle tiempo a que el chucho del vecino empezase a ladrarle al alba ya estaba rondando de la cocina al baño. A Lucas no le hacía gracia dormir en su casa con la recaudación del día, esas noches se le hacían largas por más que tuviese varios escondites de garantía repartídos por todo el sótano. 

Antes del café ya habría soltado el “paquete” en la oficina y carretera que otros “Pegasos” esperaban. Se había acostumbrado a manejar billetes de otros sin hacer preguntas y tenía asumido hacía tiempo que el IVA era el único argumento de venta que valía en las trincheras.

El contable se subía por las paredes. Lucas decidió que lo mejor era largarse que en esos casos el que menos pinta suele recibir hasta en el cielo de la boca. Ya no sabía a que puerta llamar para colocar tanto “sin polvo”, bueno sí lo sabía pero le jodía. Levantó el teléfono. La cita era para antes de cerrar el inventario.

En una mano la factura por todo el producto vendido “a pelo” por esas carreteras, en la otra la bolsa con tantos euros en metálico como indicaba la base. Tras hablar del tiempo, el fútbol y lo malos que eran todos los políticos Pedro le entregó 10 talones que sumaban el importe íntegro de la factura y el contable le dio la bolsa.

Pedro tenía prisa, no por contabilizar la factura para desgravársela como gasto, el pleno estaría acabando y tocaba cenaba con el alcalde, un concejal y otro tipo que siempre estaba aunque no sabía muy bien que pintaba, de la estructura le habían dicho alguna vez. La obra empezaría en un mes y hoy les compensaría todos los desvelos en lubricar diversas operaciones. Coches, apartamentos y viajes varios podían dar fe. Por otro lado las elecciones estaban al caer y sería un desastre que faltase efectivo para la campaña.

La famosa ardilla podría cruzar España saltando de los clientes a los “Pegaso”, de estos a los asesores, a los representantes, a los contables, a los blanqueadores... todos inocentes, todos metidos en el ajo.  Si la puñetera ardilla hablase más y saltase menos le diría al “Pegaso”, al asesor, al comercial, al contable que tuviesen piedad de ella y, como mínimo, recapacitasen un poco la próxima vez que hablase de lo malos que son “los políticos” y del fraude en las grandes esferas. La ardilla de las narices le diría también que asumiesen de una vez que son eslabones imprescindibles de la misma cadena. Cadena del WC por el que nos iremos todos si no nos plantamos pronto.


domingo, 6 de julio de 2014

El tamaño no importa. Creo.


De los infinitos análisis que se han hecho sobre estos años,  no pocos ponen énfasis en el tamaño medio de la empresa española. Numerosos expertos  ven clave esta variable para explicar la virulencia con la que muchas empresas han visto afectada su supervivencia. Se diría que el “tamaño sí importa” en la gestión de las empresas. Bajando al nivel del tejido productivo granadino esta cifras pueden ser reveladoras del desplome de la actividad y, por consiguiente, las cifras de desempleo que padecemos.



La empresa familiar granadina reúne todo lo referente al tamaño micro al que se refieren los estudios y es, también, la que más ha padecido centrando todas sus respuestas a estos retos reduciendo todavía más su tamaño. Pero la clave es el conocimiento, los recursos, la formación, la innovación, el disponer de tiempo para pensar, analizar y diseñar estrategias que permitan afrontar todo tipo de contratiempos. El tamaño sin más no explica gran cosa, que se lo pregunten a los dinosaurios. 

Las empresas “grandes” a las que hacen referencia esos grandes gurús de las escuelas de negocios casualmente tienen numerosas coincidencias en sus cuentas de resultados, invierten cantidades muy serias en los grandes pilares del conocimiento que todos sabemos: Formación a todos los niveles, I+D+i, análisis de los mercados etc. Si el tamaño se usa para garantizar esa inversión la supervivencia gana enteros.

Por el contrario la empresa familiar tradicional ante malos vientos se suele encerrar en si misma centrado todos sus recursos en solventar la batalla del día mientras pierde la guerra de la supervivencia. Que el árbol no impida ver el bosque se puede solventar con el asociacionismo del que tanto adolece nuestra provincia.


Pero estamos de enhorabuena, en estos días se ha presentado La Asociación Granadina de Empresa Familiar. Nace con la inequívoca vocación de cubrir todos esos pequeños déficits aparcados por tareas imprescindibles y de unir las fuerzas para que las trincheras del día a día no sean el final de buenos proyectos de empresa, vida y familia.  Sin duda es una gran oportunidad para demostrar que no es imprescindible el tamaño en ninguna faceta de la vida y tampoco en la empresa. 

martes, 17 de junio de 2014

Blanco y en botella. El cemento se mueve.

Durante años compartimos mesa, mantel y datos. Eran días de vino y rosas así que durante 2006 y 2007  fui incapaz de captar que una de esas cifras  tenía nombre y se llama “locura”. En 2008 ya era tarde y la cornada tenía demasiadas trayectorias como para hacer algo más que intentar sobrevivir. Dos mil siete cerró con un consumo de cemento en España entorno a los 1200 kilogramos por habitante mientras la media europea rondaba, y ronda, los 450 kilogramos. Es otra manera de comprender que le ha pasado al sector a lo largo de estos últimos años, a mi amigo siempre le gustaron los ratios per capita. Una manía como otra cualquiera.

Datos infocemento
Tampoco me voy a flagelar, por lo que se ha visto en los despachos más y mejor informados que mi madriguera también se les coló entre los dedos ese y otros datos así que, como se trata de aprender de los errores, el otro día sí levanté las antenas. Levantarlas, las antenas digo, me costó que se enfriase el cortado y no pude apurarlo. Sólo me sienta algo peor que un comercial llorón, un cortado templado. Valió la pena pedir otro. Recordando su vieja costumbre me hizo una radiografía del sector en kilogramos y a fecha de hoy…220 kilogramo por españolito y 430 kilogramos por europeo. Mil kilos se habían quedado por el camino y 210 kilos de recorrido para ser una economía madura europea.

Datos infocemento
Hacía años que no coincidíamos, él cambió de sector y yo le tengo más cariño a otros sectores. Tras la radiografía, y sin anestesia, me soltó que estaba de vuelta, que la cabra tira al monte y que algo tendrá el cemento cuando lo bendicen. Analista del mercado español del cemento para una multinacional sin presencia en nuestro país, ese es su cargo. Entre líneas tenía que leer que él es el ojeador y que, a poca distancia, viene el CEO correspondiente con toda la artillería y la Tarjeta Visa Oro a reventar. Estos están de compras y no en la calle Serrano precisamente, pensé.

De regreso a la madriguera, mientras masticaba la información, me llamó un contacto que vive de las marcas. Otra multinacional del sector acababa de solicitar el registro de su marca para el mercado europeo. Vaya día de lectura entre líneas, cambiad Europa por España y la Visa Oro por la Mastercard de otro CEO y la gallina lo pone. Esto ha tocado suelo y otros que vienen de compras.

Comparativa sobre el 1er  cuatrimestre 2007 a 2013. Datos Oficicemen

Como ya calzo unos años respetables, y llevo a rajatabla eso del descanso cada dos horas de conducción, aproveché para recapitular toda la información sin peligro a que los de verde me fastidiasen el mes… de paso sigo tomando notas para esa guía que nunca escribiré sobre los bares de carretera que uno debe evitar.


Dos cementeras tomando posiciones, medio sector a la venta y unas expectativas de crecimiento del 100% en el consumo a unos años vista. Blanco y en botella. El baile lo anunció el acuerdo Holcim-Cemex y ahora ya tenemos a dos que están buscando pareja. ¡¡Qué empiece la música!!