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martes, 3 de noviembre de 2015

La campaña sobre raíles

La semana pasada fue tan granadina que llegas a cogerles cariño viendo cómo se tiran las notas de prensa a la cabeza. La inauguración triunfalista de la A7 ha sido el pistoletazo de salida de la campaña a las generales, mucho sapo para el PSOE que responde abriendo fuego con el retraso del AVE y le amarga la semana al PP. Ciudadanos acelera metiendo el dedo en la llaga de Rules pero como la campaña parece que va sobre raíles sube la apuesta y desempolva el tren a la costa para asegurarle el escaño a Luis Salvador. El Partido Popular, encorajinado, responde con el Metro a unos y con un brindis al sol sobre Rules a otros. Mientras, el alcalde libre de la presión de naranja, sigue erre que erre con la Alhambra y los dos chavicos para el Albaicín.

Que el ferrocarril, en cualquiera de sus modalidades, ocupe el debate electoral en una tierra como Granada no deja de tener su gracia pero es una materia perfecta para desenmascarar el poco peso que tenemos ante la Junta y el Estado. No es necesario echar mano del desmantelamiento de la mayor red de tranvías que hubo jamás en Andalucía ni del cierre de la línea Guadix-Baza-Almendrícos salida natural hacia el levante y Europa, y si de política sobre raíles va a ir esta campaña hagámoslo en serio, basta con tirar de la hemeroteca de estos diez últimos años.
En 2004 Estado y Junta de Andalucía aprobaron un plan que parecía romper definitivamente con esa estructura radial tan miope que ha diseñado carreteras y ferrocarriles durante el último siglo. Con el nombre Eje Ferrovial Transversal de Andalucía se decidía la modernización del ferrocarril andaluz anclado en el siglo XIX. Sevilla-Málaga en 55 minutos, Sevilla-Granada en 75 minutos y otros 75 más para llegar a Almería. El sueño era perfecto. El ministerio de Fomento se encargaba de la línea Bobadilla Granada, 126 km, y la Junta se hacía cargo de los 129 km que separan Sevilla de Bobadilla. En una segunda fase Huelva y Almería entraban en juego. Incluso entre líneas se podía entender que, en un futuro no muy lejano, la salida natural al levante por Baza sería de nuevo una realidad.
Once años más tarde y como viene siendo habitual en nuestra tierra el EFT es otro gran proyecto fracasado que empezó a descarrilar por el flanco de la Junta. En 2011 devolvió al BEI los 180 millones prestados como prueba de su fracaso y el estado ha desnaturalizado todo lo necesario su parte del trato con tal de cortar la cinta en esta campaña. ¿El tramo Granada-Almería? De eso ya tal.
La imagen de la impotencia es una obra abandonada por la provincia de Sevilla y el by pass que han acordado entre las líneas del AVE a la altura de Almodóvar del Río. De Málaga y Granada a Sevilla dando la vuelta por Córdoba. La campaña sobre raíles mientras nos la cuelan por la escuadra y es que en nuestra tierra la política con mayúsculas ni está ni se le espera.

Publicado el 12 de octubre de 2015 en el blog En La Carretera de @granadadigital

lunes, 7 de septiembre de 2015

Viena Tiembla

Con la inauguración del centro “Lorca sin Lorca” todavía caliente, el museo arqueológico cerrado y la biblioteca de Las Palomas en fase de apertura retardada a regañadientes el ayuntamiento de Granada se ha lanzado sin paracaídas a la carrera por ser la capital cultural europea de 2031. Y es que no hay nada que detenga a un político granadino si de dejarnos en evidencia se trata.

Como en estas correrías de lo absurdo queda mal quedarse atrás la Junta de Andalucía rápidamente ha salido a bendecir la ocurrencia. Ya puestos deberían estudiar conjuntamente la posibilidad de presentar la presa de Rules como ejemplo a la cooperación entre administraciones, Granada como sede de la Unión Internacional de Ferrocarriles y de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo. Por si acaso ya les aviso que yo no estoy en forma así que les pido que se abstengan de presentar mi candidatura al atleta del año.
Tirando de hemeroteca hay que descartar que propuestas como estas sean el síntoma de un verano con más de veinticinco días con una temperatura sostenida por encima de los cuarenta grados o que en algún bar de carretera les hayan puesto melocotones en almíbar chinos caducados, de esos que les dan a las brigadas del INFOCA. El cajón que guarda bajo siete llaves el proyecto del centro escénico, la olimpiada y la exposición universal para 2012 demuestra que somos reincidentes y  ya tiene un sitio reservado para la nueva propuesta que se llevará por delante otra del mismo calibre.  
Ya puestos a dejar bien alto el pabellón granadino le propongo al señor concejal de la cosa cultural que, para la primera visita del comité evaluador, alquile cuantos “beer bike” sean necesarios y rematen la velada en esa conocida discoteca capitalina que programa como reclamo una edición de “granadinos, granadinas y viceversa”. Con estos mimbres si se presenta Viena como competidora, nuestra propuesta será imbatible.

sábado, 15 de agosto de 2015

Entrevisa #arqueológicoYA

"No somos de pedir imposibles ni en los sueños"

-#ArqueológicoYA qué tipo de sueño es...
Es un sueño de esos en los que entras en bucle y  cuando ya crees que vas a acabar te encuentras de nuevo en el mismo sitio. Un sueño en el que no dejas de hablar con unos, con otros, recibir promesas y cuando te despiertas te quedas con una sensación de haber perdido la noche. Pero somos constantes y lo convertiremos en un clásico sueño con final feliz.

-¿Cómo sería el museo arqueológico de sus sueños?
No somos de pedir imposibles ni en los sueños. En #arqueológicoYA soñamos con volver a tener disponible el mismo espacio anterior al cierre.  Un sueño sería un museo integrado en una ciudad que cuide, respete y promocione la cultura como reclamo máximo de un turismo sostenible. 



-Hablemos ahora de sueños cumplidos, hasta el momento.
Tras el cierre del museo pasaron los meses y los años hasta que Granada casi olvidó su museo. Gracias a las sucesivas concentraciones el único sueño cumplido ha sido que la sociedad civil no olvide su museo y obligar a que la política granadina tenga el museo arqueológico en su agenda. Es un sueño cumplido pequeñito, casi como pidiendo perdón por no permitir que la descoordinación condene definitivamente este gran museo al olvido.  Somos constantes así que seguiremos persiguiendo ese sueño.


-A qué museo van los sueños incumplidos?
Supongo que unos los enviarán al museo d los sueños rotos, pero en lo que a mi respecta lo almaceno en el museo a la constancia, perseverancia. Siendo uno de los supervivientes de la construcción no soy de moral quebradiza.


-José Luis Zurita, ¿es de soñar dormido o despierto?
Sueño despierto. Aunque me involucre en lo que algunos llaman “casos perdidos” no creo perder el contacto con la realidad.

-Un sueño sobre Granada
Sueño con una sociedad que no permita lo que está sucediendo con el museo arqueológico, con la presa de Rules, con la infraestructuras en general. Una sociedad que no acepte fácilmente que se inaugure el centro Lorca sin Lorca, que el Pepri del Albaicín-Sacromonte ni esté ni se le espere.

-Y un sueño soñado.
En materia cultural la Dobla deOro me pareció una iniciativa modélica en lo referente a la coordinación entre administraciones y recuperación del patrimonio. Se diría que era un sueño demasiado perfecto para Granada…

-El sueño de verano de José Luis Zurita

Soy muy de secano así que le temo al sol y al calor. Espero el otoño agazapado.

Entrevista publicada en Ideal el sábado 15 de agosto de 2015

La segunda Transición

Mientras en Granada nos dedicamos a la política de notas de prensa y en Andalucía nos quieren vender la enésima modernización, pocos están evaluando como nos afectarían los diversos escenarios post elecciones catalanas y generales.
Aunque la historia nos demuestra que todo es posible, incluso que todo siga igual, siempre hay un escenario que tiene más papeletas. El concierto vasco, y por tanto poner límite a la solidaridad interterritorial, es ese escenario. El Lendakari Urkullu es el primero que intuye que de esta se extiende su modelo al resto de España o sale trasquilado por lo que se ha quedado voluntariamente en un segundo plano hasta que escampe.
Con una carencia pactada se trataría de extender el modelo vasco al resto de España. Carece de realismo plantear su eliminación como segunda etapa del “café para todos”. Europa va por otros caminos. Por los caminos de limitar la solidaridad nos guste o no.  Agotado el plazo de la carencia, diez o quince años, la solidaridad entre regiones quedaría limitada y tendríamos un estado federal con velocidad de progreso a la medida de las capacidades de cada uno. Lo que a priori parece una insensatez puede ser esa tercera vía que nadie encuentra para mantener íntegro el Estado de puertas hacia a fuera.

En esa partida que puede estar jugándose bajo la espuma mediática,  las regiones que aportan sin duda irán de la mano y podemos encontrarnos con un plato cocinado, amargo y listo para comérnoslo, eso sí con toda la guarnición que queramos.  Con el simple ejercicio de ponerse en el lado de los otros entenderemos que la  posición andaluza es extremadamente débil y no podemos ni debemos aspirar a perpetuarnos en el furgón de cola.
Las tareas son ingentes. Esta segunda transición hecha ya sin las ataduras del siglo XX no nos puede pillar de nuevo en la irrelevancia por lo que Andalucía tiene que asumir un papel principal pero no de bloqueo. Un papel activo asumiendo que tiene potencial para no seguir siendo receptora neta. Toca remangarse y aceptar que el discurso de las balanzas fiscales ha llegado para quedarse por lo que hay que exigir un método de cálculo basado en el lugar donde se genera el consumo y no donde tributan las empresas. Tenga usted la sede donde le plazca pero a la hora de calcular todos los ratios evaluaremos y contabilizaremos donde está su cliente. Por más que sepamos que no pagan los territorios y si las personas la realidad es tozuda y la política cortoplacista ha colocado ese mensaje definitivamente. Si no participamos en ese debate sordo que se está urdiendo la concentración de las grandes empresas en Madrid, Barcelona, Euskadi y Valencia nos dejarán desarmados y condenados a tener servicios e infraestructuras de segunda o tercera división.
Nada de esto es nuevo. El modelo de una Europa que limita la solidaridad es el que se está imponiendo. Cuando la tensión Estado-Generalitat llegue a su punto máximo y Europa deba intervenir no dudará en clonar su modelo al sur de los Pirineos como solución balsámica. En este escenario que se nos echa encima la clave es que la sociedad lo asuma y actué en consecuencia.
No se trata de apelar al proteccionismo ni a los vetos rancios pero si a la conciencia de pueblo. Será difícil llegar al modelo alemán en el que las tiendas de los chinos han fracasado en su intento de desbancar al “made in Germany” pero está a nuestro alcance mirar un poco más allá del precio en los lineales y ver donde se queda el valor añadido de lo que compramos. Todo suma.
La política andaluza tendrá que moverse y estar a la altura de las circunstancias si quiere que le den cartas en este juego pero no será suficiente, la sociedad granadina y andaluza también tiene que interiorizar que es la verdadera palanca del cambio y no hay cambio sin el poder económico. Se avecinan cambios profundos de los que luego habla la historia, en esta segunda transición Andalucía tiene que elegir ser actor principal o mirar desde el tendido y lamentarse después.
Publicado el 3 de agosto en el blog #EnLaCarretera de @granadadigital

martes, 4 de agosto de 2015

¿Está Granada? Que se ponga

En los ´minutos de la basura´ de la legislatura, con la obra lanzada y con el PP granadino reconociendo que en el ministerio de Fomento no le cogen el teléfono, los grupos del ayuntamiento exigen al ministerio que el AVE no parta el barrio de la Chana en dos y llegue a una estación digna. Sí, como lo oyen. Algo así como si Malta exigiese cinco minutos de alargue por el tiempo perdido en sacar de centro doce más una veces en aquel famoso partido del Villamarín. 
¿Está Granada? Que se ponga
La política granadina se ha acostumbrado tanto a la irrelevancia más allá de Loja y Sierra Morena, que no reconoce una derrota ni estando en la lona con la boca partida. Una vía menos, un tramo del siglo XIX por Loja, un muro de las lamentaciones en la Chana y una estación tuneada. Derrota aplastante para Granada. Agamenón y su porquero lo corroboran, señora diputada de Santa Ana.
Lejos de ser la excepción estamos ante una regla grabada en la política granadina. Es de suponer que en esta nueva campaña que se nos echa encima volverá a salir la presa de Rules, sus instalaciones que ni están ni se les espera y los ochenta millones que estuvieron en un presupuesto y se perdieron. La política granadina es un constante “dejà vu”.
Los problemas del gobierno central con los teléfonos y Granada dan para un análisis en profundidad. El subdelegado del gobierno dice en marzo –campaña andaluza- que están consignados doscientos mil euros para el proyecto museístico del arqueológico de Granada. Conseguida la foto ahora ni se pone al teléfono de la plataforma ciudadana #arqueolócigoYA. Supongo que airear las vergüenzas y dejadez durante cinco años del ministerio y delegación de cultura tiene su coste. Con Don Sebastián Pérez sin diputación ni alcaldía y lamiéndose las heridas, al señor Subdelegado del Gobierno igual le habrá tocado preparar la lista al congreso con pocas sillas y muchos los culos. Seguro que a Génova sí se le pone al teléfono cuando llamen para cambiar, una vez más, el orden de los culos que tanto les está costando encajar.  Cosas de la política granadina.
Con un alcalde amortizado y su socio atravesando Despeñaperros hacía el calor de la corte esperemos que a la nueva Diputación San Telmo sí se le ponga al teléfono para hablar del eje del ferrocarril este-oeste que abandonó la Junta, el puerto de Motril acorralado y la capitalidad sanitaria como última palanca para evitar la desconexión total.

lunes, 27 de julio de 2015

Amadeo de Saboya, el santo Job y la Alhambra

Con la abdicación de Isabel II sobre la mesa a los señores parlamentarios de la época les dio por pensar que el próximo monarca debería cumplir ciertos requisitos y allá que montaron un casting regio. Cosas  de un Presidente del gobierno como el general Prim, demasiado avanzado para el cazurrismo rampante de la época.
Amadedo I, rey de España (por poco tiempo)

Vistos los mimbres que ofrecía la línea sucesoria convendremos que no andaban muy desencaminados. El elegido, Amadeo de Saboya, tenía todas las papeletas para ser un rey competente y que pecase de soso, como dice Eslava Galán, garantizaba que no hubiese un choque de egos que de eso en el parlamento ya había y a espuertas. Vamos, como en todos los tiempos.
Estos días corre por Granada un manifiesto reclamando para la Alhambra alguien que la dirija desde la meritocracia, desde la preparación máxima en la materia y no respetando la línea sucesoria que marque este o aquel partido político. Lo suscribo. Es hora de explorar ese camino tan extraño para nuestra tierra pero lo que ya no tengo tan claro es como acabaría un  experimento tan bien intencionado.
El duque de Aosta, el rey que reinó tras un casting, duró dos años que se le hicieron eternos y sólo su extremada educación permitió que se despidiese con una carta repleta de buenos deseos para el pueblo español y cargada de alivio a nivel personal por dejar el potro de tortura que resultó ser el trono que le entregó Prim y el parlamento.
¿Los granadinos estamos preparados para que la Alhambra la dirija el mejor sin ser granadino? ¿Estamos dispuestos a que la dirija alguien que no responda a intereses de partido y que no se le pueda atacar por ese flanco? ¿Es posible que Granada no tenga en cuenta el origen del profesional en la materia elegido? Permitidme que lo dude sobre todo si en el deneí del  ganador –o ganadora- del casting pone que le dio por nacer en cierta provincia del bajo Guadalquivir. Por los ríos de Granada bajarían cosas más gruesas que suspiros.
La historia reciente en esta materia nos deja claro que Granada no es país para concursos internacionales de méritos y que en cuanto la política entra por la puerta el mejor curriculum salta por la ventana. Valga un Atrio como prueba.
Salvo que el santo Job ande reencarnado en el mejor profesional mundial en la dirección de monumentos históricos mucho me temo que el experimento sería fallido y la Granada cainita que nos lastra desde que tenemos uso de razón se anotaría otra víctima en su cartuchera. En Granada no eres nadie sin una trinchera en la que refugiarse.
Publicado "en la carretera" de @granadadigial el 20 de julio d 2015

lunes, 20 de julio de 2015

Partidos por el eje

Con el tratado del Ebro Roma y Cartago se repartieron Iberia para hacer de las suyas sin tener que estar todo el día mirando a su espalda. Siglos después Castilla y Portugal trazaron meridianos con el mismo objetivo pero a lo grande. La historia está llena de estos pactos entre los que se intuyen “iguales” en los que siempre pierden terceros que no tiene entrada para la fiesta. Estos pactos no son más que una tregua y duran hasta que uno de los dos se siente fuerte para reclamar su hegemonía completa. Cosas de los ejes.
No necesitamos echar mano del vuelo de las aves ni mirar las vísceras de un cabrito joven para saber que el eje Málaga-Sevilla es un caso similar aunque en miniatura. Los alcaldes de ambas ciudades envuelven en palabrería barata lo que es un reto de liderazgo en toda regla. Sevilla siente el aliento de Málaga en el cogote y la segunda todavía respeta la capitalidad de Sevilla.

En nuestros tiempos un eje como este no se hace para conseguir territorios, materias primas, ni cosechas pero si inversiones industriales, culturales y en obra pública. Mientras se reparten el pastel, el resto de Andalucía quedaremos como apéndices simpáticos y cariñosos. Simples satélites agradecidos por las migajas que nos dejen.

Ni del alcalde interino de Granada ni de los alcaldes en la sombra, que haberlos los hay, podemos esperar que intuyan lo que se está cociendo y mucho menos que planifiquen como conseguir entrada numerada para la fiesta, así que debería ser la Junta de Andalucía y los dos alcaldes del pacto los que recapaciten. La misma historia deja claro que estos pactos siempre acaban con un vencedor y otro en el purgatorio. Más les valdría  liderar aquello que sí  se sabe que funciona para desarrollar un territorio de forma equilibrada.
La Andalucía que genera progreso no sabe de provincias, de ríos, ejes ni fronteras. Aparece aquí y allá a pesar de esta política cortoplacista que se orienta a golpe de titulares.  Pocas iniciativas consiguen el tamaño necesario para competir  más allá de Despeñaperros y es este el objetivo el que debería perseguir la política.  La empresa andaluza adolece de tamaño. Demasiado grande para su territorio y demasiado pequeña para sobrevivir fuera. En este mundo el tamaño sí importa. Las administraciones podrían dedicarse a fomentar el asociacionismo como mejor forma de conocerse y evolucionar juntos. Podía poner los espartos para que confluyan proyectos similares ganando en envergadura, músculo financiero y capacidad de afrontar retos evitando que vayan a la guerra cada uno por su parte.  La falta de tamaño frena proyectos viables e iniciativas ambiciosas  condenándolos a llegar  tarde y débiles a los mercados pues en los negocios como en la guerra el efecto sorpresa  es imprescindible para irrumpir en un mercado y reclamar un puesto.
Casualmente el tamaño medio de las empresas en una región está directamente relacionado con la tasa de desempleo. Causalidades y no casualidades pero si finalmente al resto de Andalucía nos acaban partiendo por el eje imponiendo sus reglas y costumbres si les pido que al antiguo reino de Granada le toque acostumbrase a la cerveza que se fabrica junto al Guadalhorce. Todo tiene un límite y ese eje en materia de cerveza sería demasiado castigo.

Publicado "en la carretera" de @granadadigital

lunes, 13 de julio de 2015

El pecado original

Tenía pensado arrancar este blog explicando mi último periplo a cuarenta grados por las carreteras manchegas y con el aire acondicionado averiado pero,  mientras recuperaba líquidos y valor para continuar A4  hacia el sur, leí varios tuits sobre la firma de los 50 puntos entre el Partido Popular y Ciudadanos para garantizar el buen gobierno de Granada. Tiempo habrá de acordarme de ese taller que cambió los filtros y no estimó oportuno recargar el gas del circuito.
De todos los lugares comunes que han firmado para la gobernabilidad de Granada la defensa del AVE soterrado es el más común de todos.  En los minutos de la basura de la legislatura y con la obra lanzada los negociadores han colado de rondón al ratón del parto de los montes. Cosas de los pactos florero.

Sin rubor por parte de unos y con la parafernalia que caracteriza a los otros se plantan ante la ciudadanía para firmar un compromiso cuando la propia concejala del ramo reconoce que en Fomento ni le cogen el teléfono para hablar del asunto. No entiendo la sorpresa, si con un alcalde plenipotenciario la todopoderosa ministra Pastor ha ninguneado a todo el PP granadino con una alcalde interino y el grupo que le apoya pensando en quedar bien en la foto para las elecciones generales mejor dejen de molestar con la pelotita no fuese quedemos sin tren y nos dejen fijos los autobuses Granada-Antequera.
Ya puestos a firmar cosas en el punto que garantiza la reapertura inmediata de la biblioteca de Las Palomas echo en falta una cláusula por la que el concejal Paco Puentedura entre en volandas   el día de la inauguración tal y como salió del día del cierre.
El partido popular, en su nueva faceta de cordero granatensis,  hubiese firmado la segunda pista del Federico García Lorca, hacer navegable el Genil hasta el Guadalquivir y hasta el tren a la costa si le aprietan un poco. Ciudadanos no aguantó el pulso por la testa del señor Torres y ese pecado original dejó visible el punto débil de la nueva política. Le perseguirá toda la legislatura  cuando se enfrenten al partido popular en temas de calado,  le tensarán la cuerda recordándole ese viernes de dolores sea con alcalde interino o no.
Publicado en Granada Digial "En la carretera"

lunes, 30 de marzo de 2015

Petronio y la política granadina

Cuando Henryk Sienkiewicz, autor de "Quo Vadis?", ideó cómo Petronio podía humillar más profundamente a su señor y verdugo, dudo mucho que pensase que, un día, alguien usaría sus frases para describir la vergüenza ajena que provoca cierta forma de ejerce de la política granadina. Pero mire usted por donde varias campañas electorales seguidas han desatado todas las miserias que han jalonado nuestra política hasta anclarnos en el furgón de cola de España.

“¡Salud, augusto, y no cantes; asesina, pero no hagas versos; envenena, pero no bailes; incendia, pero no toque la cítara!” Petronio a Nerón

La acumulación de inauguraciones entre las elecciones andaluzas y las municipales nos han dejado unas cuantas perlas que, cual Petronio de Secano, me han inspirado pero siempre hay una que actúa como detonador. En este caso dos.

¿Que la inauguración de una carretera, tan necesaria como retrasada en el tiempo, no genera suficientes titulares? pongamos un cartelito sin firmar para bochorno del personal.



¿Nos escuece que un gobierno de un color diferente al nuestro ponga en servicio un tramo clave de la A7? Nada, una pataleta, titular de prensa y aprovechamos para contraprogramar con otra inaguración, el nuevo acceso al Puerto de Motril. 



 Granada está en el fondo del pozo, pero visto en las manos de quienes estamos lo extraño es que no nos den una pala y un pico a cada uno y nos pidan que cavemos uno poco más. Emulando al Petronio de Sienkiewicz  les digo que:

 “¡Salud, augustos, y no beséis niños; inaugurad cosas, pero no pretendáis que nos lo traguemos todo; mentid, pero no finjáis pesar por Granada; incendiad con los titulares, pero no pretendáis hacer también de bomberos!”

domingo, 4 de enero de 2015

Liberales de Secano


Tengo un amigo liberal. No es un liberal cualquiera, me da charlas y consejos, soluciones y caminos. No es un liberal cualquiera, es un liberal #patanegra. Ahora que los socialdemócratas volvemos a estar de moda no deja pasar una ocasión para intentar hacerme caer del caballo y ver la luz. Para eso están los amigos y dada mi escasa preparación en materia económica me gusta escuchar como defiende sus postulados para así ratificar los míos. Cosas de amigos.



El pasado veintitrés de diciembre la Sra. Pastor, Ministra de Fomento, en la inauguración del tramo Polopos-Albuñol de la A7 se despachó con unas frases sobre el futuro de la línea marítima Motril-Melilla que despertaron mi interés y, dado que la ministra comulga con los postulados de mi amigo, le mandé un e-mail con las declaraciones de la ministra. Le pedía su ayuda con objeto de encajar las palabras de la ministra en una de esas corrientes liberales de las que me habla entre tapa y cerveza.


Me dice su familia, la de mi amigo, que desde ese día ha suspendido su cuenta de Twitter, el Facebook ni lo mira y no actualiza ese blog en el que vuelca todas las ayudas que se publican en el BOJA. Sobre su mesa de estudio se acumulan sin orden los textos de Friedman, Batiat, Smith, Popper y Hayek. Le dejan comida en la puerta del despacho y, al rato, los platos aparecen limpios. Creo que no acierta a encajar el pensamiento de la ministra en ninguna corriente liberal conocida. Lo intenta con ahínco que para esos se lo ha pedido un amigo.


Si en una de estas coge el teléfono, mira el correo o lee alguno de los mensajes que le deja su familia  en la bandeja de la comida verá que todo tiene una explicación. Que esa explicación es Granada. Que no se apure ni ponga en duda todo aquello en lo que cree. Una provincia que cuenta con la piscina más grande del mundo -la presa de Rules-, en la que el AVE llegará pasando por un túnel del siglo XIX, que cuenta con un barrio Patrimonio de la Humanidad que se desmorona por abandono y se vende como éxito acabar la A7, metro y hospital con retrasos sin calendario que los sostenga no puede extrañarle a nadie que nazca una corriente liberal basada en dar ayudas a líneas marítimas deficitarias hasta conseguir hundir una línea rentable y poder así tratarla por igual a las primeras. La escuela granadina liberal de secano es ya una realidad. Gracias Ministra. 

martes, 24 de diciembre de 2013

El guiri, el fuego y el hielo

Su vuelo aterrizó puntual en el Pablo Picasso. Con unos 20º de invierno boquerón lo primero que hizo Peter fue rebuscar en la maleta y ponerse las chanclas. Desde que decidió pasar unos días en el sur de España esa era su principal ilusión. Liverpool  no era precisamente Torre del Mar y al chaval siempre le gustó llevar los pies descubiertos. Cosas de la edad y de las gentes del norte.

Peter y una amiga.


Eran unos veinticinco con el mismo porte y, al entrar en el hotel, la recepcionista se santiguó. Les habían colocado en las habitaciones que daban a un secarral para evitar que por la noche practicasen el vuelo sin motor hacia la piscina, sabía que serían cinco días complicados. Lo llevaban escrito en sus caras y mochilas.
Playa, Sierra Nevada, una noche en Granada, Alhambra y un par de días más de playa regado principalmente de abundante cerveza era el plan. Escapar del invierno de Britania tenía que rentabilizarse con horas de sol y litros de cerveza barata.

Eufóricos por una primera noche de borrachera subieron a eso de las ocho de la mañana con una muda y abrigo camino de Sierra Nevada. Peter con sus chanclas. El conductor y la recepcionista se miraron, esta especie no tiene remedio comentaron con gestos que sólo ellos entendieron. Mientras subían las Pedrizas un monitor les intentaba explicar que no era opcional el uso de protector solar, sus pieles lechosas se abrasarían con toda seguridad si lo dejaban de adorno. Algunos escucharon, Peter no.

Peter y unos amigos tomando el sol en Borreguiles.


Pradollano les recibió con uno de esos días de invierno mentiroso granadino. Entre 10º y 15º pero una sensación de poder ir bañador salvo que una nueve tuviese a bien darse un garbeo por delante del Sol. Con sus  equipos de skís alquilados no pasaron de la zona de principiantes, tenía menos estilo en el deporte de la nieve que para el calzado. Unos cuantos, entre ellos el amigo Peter, tras unos cuantos porrazos, decidieron que ya estaba bien y optaron por la técnica del lagarto y la cerveza. El tiempo de zamparse tres tercios de cerveza  y un bocadillo es lo que estuvo en chanclas, pantalones cortos, camiseta y sin crema protectora. Entre lamentos y crujidos de la piel sus compañeros dudaron si socorrele o darle la vuelta para que se acabase de hacer.  Optaron por lo primero, la amistadad está para algo, y lo portearon como un desecho de producción hasta el puesto de socorro. De donde le cogían crujía como papel de estraza. Daba pena verle, no podía ni vocalizar.

Muy a su pesar Peter comprobó que el puesto de socorro de Borreguiles no era el primer lechoso abrasado que atendía y sintió un alivio rápido en cuanto lo trataron. Camino del hotel en Granada tenía pocas ganas de jarana y se acurrucó como un perro apaleado en un asiento del microbús mientras los otros zánganos explicaban sus batallas en las nieves y contabilizaban la cerveza devorada.

En el hotel de la calle Recogidas,  un colega no tan abrasado y él, se aplicaron mutuamente el ungüento milagroso y pareció revivir. Seguía con fuego interno pero ya podía caminar así que se animó a salir. Fiel a sus chanclas, calzones cortos y la sudadera menos áspera que encontró en la maleta bajo a la recepción. Por más que le avisaron de lo cambiante del clima granadino su fuego interior y los 20º con los que entró en el hotel hizo que se negase a subir a por ropa adecuada.

En cuanto puso el pie en la calle comprendió que algo no iba bien. Creyó estar en otra ciudad. Con el sol a buen recaudo hasta el día siguiente de Puerta Real bajaba una brisa heladora que le dejó más tieso que las quemaduras de tercer grado. Sólo veía plumones, bufandas y botas hasta las rodillas. Al embocar calle Reyes, Darro abajo era la mismísima Siberia lo que bajaba y en cualquier momento esperaba ver un apartida de cosacos a caballo. Dio media vuelta, regresó al hotel  y se negó a salir. Entró en calor en cuanto  liquidó el mini bar. No era su día.

Con algo de resaca pero con el ánimo recobrado decidió que esta vez no se equivocaría. Camiseta térmica, calcetines de lana, forro polar, orejeras, gorro y el pijama bajo los pantalones sería suficiente para no pasar frío entre palacio Nazarí y palacio Nazarí. El guía le prometió al llegar a las taquillas de la Alhambra que eso de subir Paseo de los Tristes y la cuesta de los Chinos no lo había hecho con mala idea. En los mismos baños se quitó los pantalones del pijama y la camiseta térmica chorreando de sudor. El resto del día con 22º y un sol radiante parecía un porteador del Himalaya con esa mochila repleta de ropa.  

La cuesta de los chinos

Con la piel abrasada y un catarro de manual llegó derrotado al hotel malagueño junto a un Mediterráneo sereno. Peter no salió de la habitación el resto de los días hasta que le garantizaron, por escrito, que era el microbús que le llevaba de regreso al Pablo Picasso y su Liverpool brumoso. No quería saber nada más de ese invierno mentiroso mitad fuego mitad hielo.

Publicado Ideal el 24 de diciembre de 2014 dendro de #RelatosDeInvierno


lunes, 9 de diciembre de 2013

Aparejadores en red. #coaatgrTIC

Difícilmente hay un coctel con memos partidarios que un comercial del sector de la construcción y aparejador en sus ratos libres. De lo primero ya se ha hablado hasta gastar el papel, la tinta y las ideas, de los aparejadores igual queda poco que decir pues nos hemos quedado en tierra de nadie y somos el jarrón chino del mundo de la arquitectura. Soy poco optimista, lo sé. 


El pasado jueves cinco de diciembre el Colegio Oficial de Arquitectos Técnicos y Aparejadores de Granada,  dentro de su campaña #coaatgrTIC, presentó su nueva imagen  que es todo un acierto. Clara, limpia y transmite. ¿qué más se le puede pedir a una marca? Le auguro mucho éxito pues hacer marca es lo que nos queda para salir del anonimato tanto a los que vendemos producto como los que ofrecen servicios y quien mejor para tirar del carro que el organismo que nos representa si queremos dejar de ser ese jarrón chino.

Miguel Castillo, Presidente del Colegio, y su equipo
Tanto que me he quejado de los cursillos de poca monta en los que he participado a lo largo de estos años mira por donde, la temeridad de un amigo, me puso delante de los compañeros para exponerle como actúo en las redes sociales tanto en lo personal como cuando lo hago con las cuentas de la empresa en la que llevo desde 1996.  Lo intenté. Con la puerta abierta y sin cepos en la salida vi a pocos salir a la carrera. Garantizo que la cámara fotográfica en la calle San Matías es cosa del afán recaudador del Ayuntamiento de Granada y no para dejar registro de los que saliesen antes de tiempo.

Por suerte ese amigo compensó mi presencia con José Antonio Rodríguez Salas (@JoseantonoJun) y Enrique Alario Catalá (@Enriquealario). El primero ha conseguido que su pueblo del que es alcalde, Jun, con menos de cinco mil habitantes se codee con las principales ciudades del mundo siendo un referente en gestión 2.0 y Enrique es todo un ejemplo a seguir como profesional libre que una profesión tan 1.0 como la del aparejador  y las redes sociales con un blog que ya es toda una referencia de la profesión.
José Antonio Rodríguez Salas, alcalde de Jun



Enrique Alario Catalá, aparjador y bloguero.

Sólo me queda agradecer al Colegio (@coaatgr) y a todo el equipo (@mglcas , @aguimarestudio y @chaloplay) su iniciativa #coaatgrTIC y que contasen conmigo para explicar cuatro historietas de un aparejador que se dedica a las ventas y que apareja poco aunque no se queja mucho dadas las circunstancias, o sí. Depende de los gustos. 

viernes, 11 de enero de 2013

Las joyas de la abuela


Les dejé como a dos lagartos al sol en una terraza de Borreguiles. Me separé un poco para darles su espacio. De todas formas el impacto blanco al salir del telecabina había desactivado su cortesía y no paraban de hablar en hebreo. Los ojos de par en par, sonrisas de niño en noche de reyes y la cámara del  iphone echando humo eran prueba suficiente para descartar que estuviesen jurando en arameo. La visita a La Alhambra del día de antes les había dejado con la guardia baja y el rictus de duros negociadores embarcando ya camino de Tierra Santa.



Jugaba con las cartas marcadas. Ahora era yo el comercial de operaciones, las máquinas a la venta las que compramos hace unos años y el escenario Granada, La Alhambra y Sierra Nevada. En sus dos primeras visitas todo fueron precios, descuentos, estado de los equipos y poca cosa más. Al hablarles de combinar el trabajo con el turismo un gesto me dejó claro que no tocaba. Pero el mensaje caló.

En el segundo me dieron cuartelillo y en un receso me puse por primera vez la gorra de guía turístico. Iban madurando y el trato se cerró. A precio de ganga embarcamos contenedor a contenedor lo fabricado en Finlandia, estrenado en Padul y, por obra y gracia del hundimiento del sector de la construcción, vendidas de segunda mano junto al Monte de los Olivos para salvar otras líneas de negocio con más futuro.



Con los últimos contenedores saliendo por el Suspiro del Moro camino de Almería aceptaron conocer el escenario. Ellos con la ganga cazada y nosotros con el dinero en la cuenta corriente los subí por la cuesta Gomerez mientras le relataba que Granada fue íbera, romana, musulmana y capital del Imperio por unos años. Envueltos por el bosque de la Alhambra  les conté historias de Sultanes, de exilios forzados y de embajadores americanos. Horas más tarde su Visa descarriló irremediablemente en la tienda de la Alhambra de Plaza Nueva y ellos en el Paseo de los Tristes sobrepasados por un escenario inesperado.




Con la gorra de comercial o con la de guía turístico les observé siempre procesando la información, recordando cuando era yo el que estaba en el otro papel y midiendo mis palabras para no estropear el negocio ni su disfrute como unos turistas más. Que la vida es una rueda y no para de dar vueltas viéndote unas veces abajo y otras arriba es una de las verdades más rotundas que he podido constatar. Ser consciente de la posición en cada momento acaba siendo lo único importante de tal forma que te vas preparando para en la siguiente vuelta no cometer los mismos errores por aquello de que en la variedad esta el gusto. Y si para que siga rodando esta rueda caprichosa hay que vender las joyas de la abuela se venden. Aixa lleva ya cinco siglos bajo tierra para recriminarnos nada.

sábado, 2 de junio de 2012

Tren-Hotel a Barcelona. Se acabó la historia

Publicado en Granada Económica edición Junio

Vivir 20 años junto al tren puede acabar en odio eterno o en todo lo contrario, como es mi caso. Los cercanías, para estudiar, comprar y vivir. Los mercancías, interminables para contar vagones desde el patio de la escuela. El andaluz, para las vacaciones. Y el tren hotel a París para soñar siempre que lo veía pasar. Solo los mercancías que pasaban por Flaçà, en la línea Barcelona-Portbou, eran más interminables que el expreso a Andalucía de los 70 preparado en el andén de la estación del Norte. Los primeros pasaban junto al colegio, cargados de naranjas o coches, camino de los mercados europeos. El andaluz lo hacía cargado de personas, maletas e ilusiones, con veinticuatro horas por delante para llegar a la estación de la Avenida de los Andaluces.

En los primeros 80, las dieciséis horas no te las quitaba nadie, pero jamás se hizo largo ese viaje dentro de un universo diferente, investigando dónde estaría el coche restaurante, dónde los que iban para Sevilla, Málaga o Córdoba, pensado en las historias de cada uno de los pasajeros. Supongo que mis padres no estarían muy de acuerdo con mi percepción del tiempo cargados de maletas, cesto de comida y vigilando nuestras excursiones a lo largo de 30 vagones o que aterrizásemos desde la litera al primer salto.

Convencido del ferrocarril como medio para crear sociedad, me propuse que fuese nuestro medio para los viajes de empresa a Barcelona. Os garantizo que no es fácil decirle a alguien que no cuenta con el tren en su ideario que encerrarse once horas es una opción. Echando mano de la aventura y del ahorro que suponía en los primeros años 2000, lo conseguí varias veces. Entre Moreda y Linares-Baeza, la cena. Por Alcázar de San Juan ya leyendo entre sábanas. Y el desayuno como le gusta a Guardiola, bien temprano, con vistas al mediterráneo que baña la imperial Tarraco. Estar a las nueve de la mañana a pocas paradas de metro de la feria o cualquier otra cita concertada en la ciudad Condal convencía a cualquiera. Repetimos esta rutina varias veces al año durante un tiempo, hasta el punto que ya no fui yo el único en dormir plácidamente al ritmo de los traqueteos, rebotes y rechinar de las ruedas.  

Foto gentiliza de Javier López Ortega

Ahora que Renfe parece que ha conseguido meter en pérdidas el tren hotel Granada-Barcelona a base de precios fuera de mercado y de no renovar los coches, es bueno recordar que volar desde Granada a Barcelona cuesta 220 euros ida y vuelta, aunque eso sí, te toca pagar taxis y una noche de hotel por aquello de unos horarios acabando el viaje en un parecido al tren hotel, un pastizal. Pero si no odias mucho el asfalto puedes ir y venir en el día volando desde Málaga por 80 euros, con tiempo más que suficiente para hacer gestiones. Incluso sumando los 50 euros del taxi en Barcelona, otros 50 para el gasoil y 20 más para el aparcamiento del aeropuerto malagueño, la cuenta sale.

Todo cuadra: sin tren y sin aeropuerto competitivo a Granada le tienen reservado ser sucursal romántica malagueña. Por mucho que a uno le guste el tren, con 360 euros ida y vuelta a Barcelona no compensan ni cena de película ni desayuno frente al mar. Y las once horas de viaje se hacen más largas que las veinticuatro horas que tardaba el andaluz de los 70







martes, 7 de febrero de 2012

Granada: Sólo del Turismo no se vive.

En una reunión de ámbito nacional a la que asistí hace unas semanas me comentaban la suerte que tenemos en Granada. Suerte por no tener que “cazar a lazo” a los turistas, suerte por tener La Alhambra, Sierra Nevada y con una ciudad cargada de pequeños tesoros algo acomplejados por el monumento Nazarí. Tal torrente de sentido común lo completó con la perplejidad que le producía ver a Granada sistemáticamente a la cola de todas las listas negativas publicadas y por publicar.



Sin darme tiempo a reaccionar pasó a relatarme todas y cada una de las dificultades a las que se enfrentan en su tierra. Desconecté. Mientras soltaba toda una retahíla de problemas, en gran medida comunes a los nuestros, pensé en lo que olvidaba y que agrandaría su incomprensión a nuestra última posición en todo. Último lugar ganado a pulso, todo sea dicho. Olvidaba mi amigo la Costa Tropical, el Altiplano, el Poniente, la comarca de Alhama y los Montes Orientales. Olvidaba también El Valle de Lecrín y Las Alpujarras. En cambio yo las iba enumerando en silencio bajo la banda sonora de sus lamentos y pensando que somos la prueba que solo del turismo no se vive.

En la primera ocasión que tuve intenté exponerle los motivos por los que los granadinos somos incapaces de movilizar tal potencial turístico y otros que él no conocía. La falta de liderazgo y el cortoplacismo en nuestra Granada hacen que despilfarremos ese caudal de oportunidades. Sin liderazgo político, ni empresarial, ni social, en Granada nos dedicamos a pegarnos tiros en los pies los unos a los otros y a nosotros mismos como se nos ocurra compartir una idea con alguien.  Y no me refiero al liderazgo lanar, que diría Pérez Reverte, que tanto daño hace en cualquier ámbito de la vida.

Le intenté exponer que los granadinos somos conscientes de las locomotoras económicas que tenemos a nuestra disposición además del turismo (UGR, PTS, Parque de las Ciencias etc) pero que nos mostramos incapaces de alinearlas en un solo sentido y con un único objetivo: el progreso de Granada. Terminé contándole que por no tener no teníamos ni enemigo común a quién culpar de nuestros males. El centralismo sevillano o madrileño  se reparten ese papel en función del color político que manda en nuestra tierra y en las dos capitales. Y así nos luce el pelo.