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martes, 17 de junio de 2014

Blanco y en botella. El cemento se mueve.

Durante años compartimos mesa, mantel y datos. Eran días de vino y rosas así que durante 2006 y 2007  fui incapaz de captar que una de esas cifras  tenía nombre y se llama “locura”. En 2008 ya era tarde y la cornada tenía demasiadas trayectorias como para hacer algo más que intentar sobrevivir. Dos mil siete cerró con un consumo de cemento en España entorno a los 1200 kilogramos por habitante mientras la media europea rondaba, y ronda, los 450 kilogramos. Es otra manera de comprender que le ha pasado al sector a lo largo de estos últimos años, a mi amigo siempre le gustaron los ratios per capita. Una manía como otra cualquiera.

Datos infocemento
Tampoco me voy a flagelar, por lo que se ha visto en los despachos más y mejor informados que mi madriguera también se les coló entre los dedos ese y otros datos así que, como se trata de aprender de los errores, el otro día sí levanté las antenas. Levantarlas, las antenas digo, me costó que se enfriase el cortado y no pude apurarlo. Sólo me sienta algo peor que un comercial llorón, un cortado templado. Valió la pena pedir otro. Recordando su vieja costumbre me hizo una radiografía del sector en kilogramos y a fecha de hoy…220 kilogramo por españolito y 430 kilogramos por europeo. Mil kilos se habían quedado por el camino y 210 kilos de recorrido para ser una economía madura europea.

Datos infocemento
Hacía años que no coincidíamos, él cambió de sector y yo le tengo más cariño a otros sectores. Tras la radiografía, y sin anestesia, me soltó que estaba de vuelta, que la cabra tira al monte y que algo tendrá el cemento cuando lo bendicen. Analista del mercado español del cemento para una multinacional sin presencia en nuestro país, ese es su cargo. Entre líneas tenía que leer que él es el ojeador y que, a poca distancia, viene el CEO correspondiente con toda la artillería y la Tarjeta Visa Oro a reventar. Estos están de compras y no en la calle Serrano precisamente, pensé.

De regreso a la madriguera, mientras masticaba la información, me llamó un contacto que vive de las marcas. Otra multinacional del sector acababa de solicitar el registro de su marca para el mercado europeo. Vaya día de lectura entre líneas, cambiad Europa por España y la Visa Oro por la Mastercard de otro CEO y la gallina lo pone. Esto ha tocado suelo y otros que vienen de compras.

Comparativa sobre el 1er  cuatrimestre 2007 a 2013. Datos Oficicemen

Como ya calzo unos años respetables, y llevo a rajatabla eso del descanso cada dos horas de conducción, aproveché para recapitular toda la información sin peligro a que los de verde me fastidiasen el mes… de paso sigo tomando notas para esa guía que nunca escribiré sobre los bares de carretera que uno debe evitar.


Dos cementeras tomando posiciones, medio sector a la venta y unas expectativas de crecimiento del 100% en el consumo a unos años vista. Blanco y en botella. El baile lo anunció el acuerdo Holcim-Cemex y ahora ya tenemos a dos que están buscando pareja. ¡¡Qué empiece la música!!

viernes, 11 de enero de 2013

Las joyas de la abuela


Les dejé como a dos lagartos al sol en una terraza de Borreguiles. Me separé un poco para darles su espacio. De todas formas el impacto blanco al salir del telecabina había desactivado su cortesía y no paraban de hablar en hebreo. Los ojos de par en par, sonrisas de niño en noche de reyes y la cámara del  iphone echando humo eran prueba suficiente para descartar que estuviesen jurando en arameo. La visita a La Alhambra del día de antes les había dejado con la guardia baja y el rictus de duros negociadores embarcando ya camino de Tierra Santa.



Jugaba con las cartas marcadas. Ahora era yo el comercial de operaciones, las máquinas a la venta las que compramos hace unos años y el escenario Granada, La Alhambra y Sierra Nevada. En sus dos primeras visitas todo fueron precios, descuentos, estado de los equipos y poca cosa más. Al hablarles de combinar el trabajo con el turismo un gesto me dejó claro que no tocaba. Pero el mensaje caló.

En el segundo me dieron cuartelillo y en un receso me puse por primera vez la gorra de guía turístico. Iban madurando y el trato se cerró. A precio de ganga embarcamos contenedor a contenedor lo fabricado en Finlandia, estrenado en Padul y, por obra y gracia del hundimiento del sector de la construcción, vendidas de segunda mano junto al Monte de los Olivos para salvar otras líneas de negocio con más futuro.



Con los últimos contenedores saliendo por el Suspiro del Moro camino de Almería aceptaron conocer el escenario. Ellos con la ganga cazada y nosotros con el dinero en la cuenta corriente los subí por la cuesta Gomerez mientras le relataba que Granada fue íbera, romana, musulmana y capital del Imperio por unos años. Envueltos por el bosque de la Alhambra  les conté historias de Sultanes, de exilios forzados y de embajadores americanos. Horas más tarde su Visa descarriló irremediablemente en la tienda de la Alhambra de Plaza Nueva y ellos en el Paseo de los Tristes sobrepasados por un escenario inesperado.




Con la gorra de comercial o con la de guía turístico les observé siempre procesando la información, recordando cuando era yo el que estaba en el otro papel y midiendo mis palabras para no estropear el negocio ni su disfrute como unos turistas más. Que la vida es una rueda y no para de dar vueltas viéndote unas veces abajo y otras arriba es una de las verdades más rotundas que he podido constatar. Ser consciente de la posición en cada momento acaba siendo lo único importante de tal forma que te vas preparando para en la siguiente vuelta no cometer los mismos errores por aquello de que en la variedad esta el gusto. Y si para que siga rodando esta rueda caprichosa hay que vender las joyas de la abuela se venden. Aixa lleva ya cinco siglos bajo tierra para recriminarnos nada.