martes, 29 de abril de 2014

Cuando David cambió la onda por Twitter

Dice el profeta Samuel  que, tras cuarenta días acampados ambos ejércitos en las llanuras de Socoh,  sólo David se atrevió a enfrentarse a Goliat. Al resto de  los israelitas les entraba la risa floja ante más de dos metros noventa de paladín filisteo.  La muerte del Rey Saúl había envalentonado a los de Goliat y no querían dejar pasar la oportunidad para darles las suyas y las del pulpo a los vecinos.  Putin se sentiría en su salsa.

En Gójar, Granada,  llanuras hay pocas, bancales regados por el Dílar, cerros y barrancos unos cuantos. En una vaguada entre dos cerros llenos de ulagas, tomillos y lagartos  les dio por construir una urbanización con el nombre de Los Fenicios. Como en otras tantos casos a lo largo y ancho de este paisaje post burbuja la entidad financiera se tuvo que comer las viviendas  no vendidas y ser un comunero más. Como en otros muchos casos optó por ningunear a la Comunidad de propietarios. De hecho actualmente la famosa ardilla podría atravesar el país de Comunidad de vecinos en Comunidad de vecinos con el mismo problema.

En el papel de Goliat La Caixa, en el papel del David un ´Juan Cuesta´ tuitero y sus escuderos digitales. En este caso la primera pedrada acabó en los juzgados y, algún día, las cuotas de los primeros años será un juez quien obligue a Goliat a pagarlas. Con otro par de años en el zurrón de los impagos el David de Gójar decidió cambiar la onda por una cuenta en Twitter (@urlosfenicios).

En ochenta y seis tuits exactamente Goliat mordió el polvo. Cinco días más tarde la cuenta corriente de Los Fenicios recibió el ingreso salvando un puesto de trabajo que tenía ya pie y medio en la cola del Inem. Este si es un milagro Sra. Ministra.

Las redes sociales bien utilizadas ponen al descubierto las debilidades de todos  los Goliats que, día tras día, salen con la intención manifiesta de apoderarse del lado ancho del embudo y ponernos mirando a Pamplona como se nos ocurra ser nosotros los que incumplimos. Con su inmenso  tamaño temen que se dañe su impoluta imagen más que a una legión de jueces. Afinemos la puntería y duro con ellos, en el fondo debe ser muy cansino ir de Goliat por la vida intentando abusar de los pastorcillos.

domingo, 27 de abril de 2014

Del #OturaShow a la Operación #Pelillosalamar


Que tras la tormenta del #OturaShow llega la calma es una verdad tan irrefutable como que la operación “pelillos a la mar” está en marcha en el PP de Otura y tiene muchas papeletas para que les toque el premio.

Un Ayuntamiento arruinado, dos alcaldes dimitidos, un rosario de visitas a los juzgados de Santa FE y récord absoluto de portadas en la prensa local pretenden que sea olvidado y que, dentro de un año, el candidato que lancen en paracaídas opte de nuevo a continuar la farsa, el gobierno de Otura.

A poco más de una año de las elecciones municipales caminamos con paso firme hacía una nuevas elecciones en clave nacional que amortizará los desmanes del PP local.  Al pueblo le han quitado el alma y el mensaje “estamos saliendo” tiene todos los números para ser el catalizador que les ayude a ganar tal y como el desastre zapateril les aupó a la mayoría absoluta.


Mientras el plan cuaja los padres intelectuales del #pelillosalamar no saldrán de su asombro viendo que la oposición les hacen menos daño que los lloriqueos de la UE a Putin así que estarán replanteándose alargar la presentación del candidato por si, entre pelillos y pelillos, el escenario mejora con broncas intestinas de los aspirantes. De paso ganan tiempo para que un tercer alcalde dimitido a instancias de un juzgado no salpique a su candidato. 

Rajoy les marca el camino, pelillos a la mar y ya marcará el dedo divino al candidato un minuto antes que para quemarlo siempre hay tiempo. Pero que buenos alumnos son.

Uno mejor que dos

Dada mi tendencia a mezclar mi lo profesional con lo personal pensé que abrir un segundo blog era una buena decisión. En "Diario de un Comercial" seguiría comentando la cantidad de cigalas que hay que comerse para llevar a casa un plato de lentejas y en el otro el resto. Con el tiempo y mi natural tendencia a la dispersión he visto que volver a mezclarlo todo me representa mejor.

Dicho esto aquí dejo un enlace al "Otro blog"  que más vale 1 completo que dos a medias. 

viernes, 7 de marzo de 2014

Florentia Iliberritana, la desventurada.

Que la Granada romana está gafada lo saben hasta los gatos del Darro, esos que llevan casi cuatro años viendo el museo arqueológico cerrado “temporalmente” a cal y canto. Aplastada inmisericordemente por el esplendor medieval no levanta cabeza desde que “pícaro” Flores decidió que la realidad de lo que excavaba no era suficientemente brillante como se le aparecían en sus sueños.  Cosas que pasan cuando las cosas importantes se dejan en manos de aficionados.



De vez en cuando, como avergonzada, como pidiendo perdón por existir, la Granada romana asoma por la calle primavera, por las obras del metro o en por el antiguo cuartel de Los Mondragones. A punta de pala y estaca es obligada a volver al anonimato aduciendo la dudosa valía de lo encontrado, así que lo ocurrido con la Villa romana de los Mondragones no debería sorprender pero, mire usted por donde, es falso que en la genética granadina venga de serie la indolencia gatuna ante lo que podría ser un atropello al nivel del sucedido en el siglo XVIII.

Y digo podría porque mi falta de conocimientos en arqueología romana sólo me permite alcanzar a intuir que hay gato encerrado, del Darro o no. La Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía en coordinación con el resto de administraciones implicadas ha dado muestras de estar capacitada para gestionar asuntos similares como el teatro de la vieja Acci. Salvo por la falta de fondos, que novedad, el tratamiento técnico y la coordinación de los políticos fue impecable. Si saben hacerlo ¿qué ha pasado en el caso de los Mondragones? ¿Han consultado con el Director del Museo Arqueológico? Que sepamos forma parte de esa Delegación. ¿Qué arqueólogos de reconocido prestigio en excavaciones similares ha evaluado la Domus, sus mosaicos, los enterramientos, el edificio de culto etc para decidir su desmantelamiento? ¿Sería mucho pedir que esas excavaciones hubiesen sido dirigidas, desde la administración, por funcionarios del Cuerpo Superior Facultativo de Conservadores del Patrimonio o Museos? Me juego la fortuna que no tengo a que la Junta, dentro de su abanico de funcionarios, seguro que los tiene.

Los gatos del Darro, observadores y pacientes, también observan como pasan en silencio por delante de la casa deCastril los responsables de cultura del Ayuntamiento que, por no ofender a su ministro, optan por no pedir explicaciones a la Junta y aún menos al ministerio no sea que se enfaden. Que alguien les diga que la Granada de los Valeri Vegeti, de los Papiro y de los Anulio podría ser un complemento de primera división  para una ciudad que vive del turismo cultural.



Con indolencia gatuna nos tomaremos la noticia sobre el museo romano de los Mondragones cuando, por ciento cincuenta mil euros, el togado de Periate y todo el museo Arqueológico siguen de baja indefinida. Ejerciendo de granadino gatuno, mucho me temo que esos mosaicos aparcados por algún rincón de los Mondragones correrán una suerte parecida salvo que, la Bona Dea no lo quiera, los amigos de lo ajeno se los lleven como ya ocurrió hace treinta años durante unas excavaciones en Itálica.


Boabdil no pudo ser el último rey de otra ciudad más adecuada, la heredera de Florentia Iliberritana, la desventurada.

Publicado en Ideal el martes 11 de marzo de 2014

martes, 14 de enero de 2014

Cínicos

Dice Seutonio que, tras el desastre del Bosque de Teoteburgo, Augusto deambulaba por el palacio dando cabezazos contras las puertasa y paredes mientras gritaba “¡Varo! ¡Devuélveme mis Legiones!”. El desastre le cogió absolutamente por sorpresa y le marcó por mucho tiempo. Suerte tuvo Varo de no salir de esa selva tenebrosa y suerte tuvieron los cercanos que le dio por descargar su ira con las paredes. Tres legiones perfectamente pertrechadas que había puesto en manos de Publio Quintilio Varo fueron exterminadas por los bárbaros dirigidos por Arminio en lo que hoy conocemos como Baja Sajonia.

Hace unos días, tras saltar a los medios la condena –recurrible- por prevaricación al Alcalde y ex Alcalde de Otura, el señor Pérez, Santiago que no Sebastián, nos obsequió con una palabras cargadas de pesadumbre y sorpresa. Que ahora iban a apostar por la regeneración política dijo. Por un momento temimos por las paredes, periodistas y pilares por si se excedía en su puesta en escena y le daba por emular al César Augusto. Mientras calculaba sus palabras con gesto serio le faltó poco para espetar “¡Ignacio! ¡Pedro! ¡Devolvednos nuestra credibilidad!!

Quienes no hayan seguido el esperpento político en el que se había convertido el Ayuntamiento de Otura seguramente verían en sus palabras una actuación contundente contra unos pocos que mancillan el buen nombre del su partido. Seguramente creyeron su sorpresa, su indignación, su pesar y su petición de perdón al pueblo de Otura. Seguramente el señor Pérez, Santiago que no Sebastián, fue el elegido en el casting para esta escena por ser el que mayor credibilidad pudiese transmitir. Por intentarlo no debía quedar.


Pero por más que la dirección del PP de Granada intentase escenificar su sorpresa, su pesar, su rubor ante el pueblo de Otura, realmente fue una explicación rebosante de cinismo al más estilo del capitán Louis Renault en la mítica película Casablanca “¡Es unescándalo, he descubierto que aquí se juega!” podría haber dicho perfectamente los señores Pérez, Santiago y Sebastián.

lunes, 6 de enero de 2014

#ArqueológicoYA

En una provincia en la que disfrutamos de la mayor piscina del mundo, el pantano de Rules, y que en breve verá pasar la última tecnología en materia ferroviaria por un túnel del siglo XIX no debería extrañarnos que, en la capital, el museo arqueológico se cerrase en mayo del dos mil diez por una pequeñas obras y, a fecha de hoy, siga el mismo letrero colgado en la web y en la puerta de la Casa de Castril.

En una ciudad en la que su pasado zirí y nazarí apabulla al resto de su historia los granadinos somos capaces de debatir sin fin como estrujar más la gallina de los huevos de oro sin darnos cuenta que los turistas se pueden “cazar a lazo” una vez pero no sistemáticamente. No es la conexión Alhambra-ciudad lo que hay que resolver con ascensores o trenecitos para que los viajeros decidan dedicarnos más días. No he visto a ningún turista por Granada preguntándose qué administración dirige la Alhambra. ¿alguien duda que es la oferta de la ciudad al viajero lo que puede mejorar lo ya muy bueno?.

Granada, que ya casi vive del turismo por obra y gracia del abandono de otros sectores, tiene en su pasado pre-musulmán la respuesta a tanto debate estéril y en su museo arqueológico su herramienta más eficaz para darlo a conocer.

Completar la inmejorable oferta que representa La Alhambra debería ser el objetivo de todas las administraciones con el Ayuntamiento a la cabeza. Dos cónsules ordinarios, cinco consulados suffectus, proconsulados en Britania, África, Raetia, Germania Superior, legados y numerosas magistraturas más fueron la contribución de varias familias originarias de nuestra actual Granada al Imperio Romano en su apogeo.

No hace falta ser un experto para diseñar una estrategia complementaria a nuestro pasado musulmán para redondear la oferta a todos los que nos visitan. Tan sólo falta la voluntad política y el liderazgo que sume voluntades. La reapertura del museo arqueológico en el que se guarda el pasado íbero y romano de nuestra ciudad debe ser la herramienta que lo saque a la luz.

#ArquelógicoYA, Súmate!

domingo, 5 de enero de 2014

Roma no está tan lejos.

Los pueblos cercanos al área metropolitana de una gran ciudad pierden día a día, año a año parte de la esencia que les ha caracterizado a lo largo de los siglos. Es así y poco se puede hacer. Hablamos de tradiciones que se remontan a culturas de las que creemos que ya nos queda poco.

Los ocho siglos que nuestra tierra estuvo bajo la cultura musulmana ahogan cualquier vestigio de nuestro pasado romano, pero no hace falta escarbar mucho para darnos de bruces con aspectos indudablemente ligados a esa herencia.

El concepto familia en su más amplio significado, la protección, el respeto a los ancestros y el llevar su apodo con orgullo por más que evoque un significado peyorativo es, sin duda, una de las herencias más claras.

El “cognomen” o tercer nombre (Marco Tulio Cicerón) nació para distinguir a los diferentes individuos de una misma “gens”. En un momento indeterminado de la República empezó a transmitirse de padre a hijo marcando diferencias dentro de una misma gens. El origen de cada cognomen  podía ser un aspecto de la personalidad, del físico o lugar donde hubiese ocurrido un hecho significativo para el personaje.

Si cambiamos “cognomen” por “apodo” entenderéis, o eso espero, el por qué mantengo que la familia, y como se la reconoce en cada pueblo, es una de las herencias más directas e inalteradas que la vieja Roma nos ha dejado.

Si os hablo del “agricultor, barba roja, albino, guarda de asnos, pelo negro,  tartamudo, rubio, cabezón, prudente, veloz, alto, garbanzo, trompeta, cuervo, rubio, anguila, vigoroso, narizón, pasos largos, pintor, orejas de soplillo, bello, pelirrojo,  manco, zurdo, cojo,  bastón,  viejo, tuerto,  pantorrilla, palurdo, cerdo o enterrador”  podríais pensar que son los apodos de cualquiera de nuestros pueblos.

Pero si escucháis “agrícola, Ahenobarbus, Albinus, Annalis, Atellus, Balbus, Cannus, Capito, Cato, Celer, Celsus, Cicero, Cornicen, Corvus, Flavus,  Murena, Nerva, Nasica, Pansa, Pictor, Plautus, Pulcher, Rutilus, Scaevola, Scaurus, Scipio, Seneca, Strabo, Sura, Varro, Verres o Vespillo sentiréis que nos hemos trasladado, de repente, a la mismísima Roma.

Tratarse por los apodos, lejos de estar mal visto, debería ser todo un orgullo pues está anclado en lo más profundo de nuestras raíces. Cada pueblo que conserva todavía su identidad mantiene sus apodos y que sea por mucho tiempo.

Así que llamarnos en Otura, por ejemplo, por  “Cornetas, Sacristanes, Chirreas, Chaquetas, Tiraeras, Lentejas, Pimientos, Berengenas, Colorines, Canastas, Corrías, Cartones, Funelas, Rajas, Pajarillos, Vizcos, Bocaníos, Monticos, Turruanos, Payasos, Reventares, Secanos, Juanilletes, Garzas, Cominos, Dormíos, Bichuchos, Paqueras, Serenos, Botas, Gorduras, Pintaos, Seisdeos, Culebras,  Pacojuanicas, Pantorrillas, Guacharros, Niñobonicos, Celestinos , Muertomorios, Picolas, Penos, Pichacos, Amagaos, Canastas, Coloraos, Minguitos, Terriales, Gatos, Cachitos, Chinos, Los Dios, Alpargateras, Salaillos, Chamareas, Minas, Coloraos, Rules, Repicas, Romeros Potajes, Rauñas, Almensales, Julianes, Zapatones, Loquillos, Luques, Topos, Puntocos, Canos, Artilleros, Figuricas, Barberos, Fideos, Manquillos, Pellizcos, Tijericas, Farfollas, Mistos, Carretas, Pleiteras, Pitirres, Estanqueros, Rubios, Iglesias, Bayos, Cazorlas, Botas,Azuquitas, Horneros, Molineros, Polleros, Titillos, Linicos, Caillos, Cirilos, Buenos Mozos o Artilleros”  es el mejor homenaje a nuestros antepasados y a nuestra cultura romana.


Aquí un Reventares, Rajas, Secano y Juanillete.